jueves, 26 de noviembre de 2015

MUNDO INTERIOR

El mundo exterior es el reflejo de nuestro interior. Esto, que parece una verdad absoluta, tiene un sentido cuando nos adentramos en el mundo de la meditación y de los sueños. Cuando nuestro mundo interior se desmorona, nuestro mundo exterior pone en marcha un mecanismo para maquillar la realidad. Es lo que se conoce como "engañarse a uno mismo". Este mecanismo consigue dibujar una visión de lo que me rodea con más vida, con más color, con esperanza incluso con un cierto valor; luego, por la noche nos vamos a dormir y en los sueños aparecen escenas deprimentes, oscuras, animales que dan miedo, edificios derruidos, nubes muy densas y todo un sinfín de simbología que nos muestran la verdadera cara del estado de nuestro ser. Reconocer que mi vida es un desastre puede representar un verdadero reto, ya que a nadie le gusta mostrar sus miserias personales. Pero vamos a darle la vuelta a toda esta película que se titula "Mis Miserias". En esos mismos sueños en los que aparecen esas escenas deprimentes, oscuras, animales que dan miedo, edificios derruidos, etc. siempre hay algún ingrediente que te da una clave importante. Esa clave es la que tenemos que explotar para darle la vuelta a todo. En un sueño que tuvo una persona que conozco me decía, que en su sueño aparecía una anaconda con una cabeza enorme, animal al que teme por sus cualidades salvajes. Trabajando con la simbología de esa anaconda conseguimos que viera la solución a sus "miserables problemas" de la vida. Todo un reto que además le sirvió para conocerse aún mejor.


 La solución es como mi nariz,
se encuentra tan cerca de mi
que apenas la vemos con los ojos.

IGC



Ilde García
Psicoterapeuta y profesor de taichí
T. 628 704 281

lunes, 23 de noviembre de 2015

NUNCA EMPEZAMOS DE CERO

Muchas veces oímos la frase "voy a empezar de cero", y realmente estamos tan hartos de todo lo que nos sucede y de sufrir las consecuencias de unas circunstancias tan negativas, que llega un momento en que tenemos la sensación de querer tirarlo todo por la borda y, en efecto, empezar de cero. Menos mal que solo es una sensación. Una circunstancia así, lo único que hace es hacerme reaccionar para coger las riendas de mi vida, que hasta ahora parecía que las llevaba un descerebrado sin identidad que hacía que mi vida fuese un infierno. Lo primero que tengo que hacer es analizar mi desastrosa situación y preguntarme cómo he llegado yo hasta aquí. A veces la vida nos lleva por un camino extraño y cuando nos queremos dar cuenta nos vemos inmersos en una situación llena de problemas de todo tipo. Una persona me dijo una vez: -si pudiera dar marcha atrás en el tiempo volvería al punto en que tomé aquella decisión, que solo me ha traído problemas, la cambiaría y seguiría por otro camino-. En aquel momento le dije: -Si pudieras volver atrás en el tiempo y cambiar aquella decisión ¿estás seguro que otro camino te habría llevado a la felicidad?

Muchos gurús nos dicen que las experiencias negativas son oportunidades para aprender, crecer y mejorar como persona, aunque el precio sea caro. Aunque queramos empezar de cero no se puede, solo empezamos de cero el día en que nacemos (y para la cultura de la reencarnación tampoco, todo es la consecuencia de una vida anterior). Pero tenemos que poner el límite en algún sitio. Mi circunstancia actual se sostiene en la situación anterior y ésta en la anterior y así sucesivamente, por lo que mi circunstancia actual da paso a mi situación futura inmediata y así sucesivamente para los tiempos venideros.
A veces deseo enfocarme en el futuro como algo o alguien diferente a lo que fui en el pasado, pero eso no puede ser ya que siempre soy el mismo. Sólo si cambio realmente actitudes del pasado, que me han llevado a situaciones complicadas, por otras actitudes más constructivas, solo así podré verme como realmente lo deseo. Así que saca de ti frases como "yo ya no voy a cambiar", "esto no es para gente como yo" o "yo no puedo hacer esto" y entiérralas o quémalas porque mientras estemos vivos podemos cambiar todo lo que creamos que debe ser cambiado.



Si tu forma de vida te ha llevado a un desastre
Cambia de vida y de pensamientos si deseas el éxito

IGC


Ilde García
Psicoterapeuta y profesor de taichí
T. 628 704 281

jueves, 19 de noviembre de 2015

OBSESIONES

La obsesión, según la definición que nos da el diccionario de la R.A.E., es una perturbación anímica producida por una idea fija, que con tenaz persistencia, asalta la mente.

Independientemente de su significado, las obsesiones no dejan de ser una conducta instintiva en la que una idea se acomoda en el sujeto haciéndose permanente y éste no tiene la capacidad para frenar dicha permanencia (de la idea) hasta que la concluye. Cuando la persona concluye la idea pueden pasar dos cosas: que se produzca una satisfacción pero solo hasta que se vuelve a instalar la siguiente idea, momento en que vuelve a empezar el proceso; o simplemente que no le suponga ninguna satisfacción a la persona.

Cuando hablamos de obsesiones nuestro pensamiento nos lleva a aquellos asesinos de las películas que no paran hasta matar a su presa; o también de enfermos mentales enamorados de una cantante o actriz a la que asedian y, que la policía descubre en su apartamento, que éste tenía mil fotos de la chica en sus paredes. La obsesión, como ya he comentado, es una conducta más o menos enfermiza, dependiendo del caso, que nos afecta a todos en mayor o menor grado, pero eso no implica que alguien tenga que llegar a acciones delictivas.

Las personas nos podemos obsesionar con muchas cosas: por el amor a otra persona, por la limpieza, por el orden, por el trabajo, por una antigua pareja, por temas de actualidad, por el sexo, por el dinero, por los bichos, por la comida, por los números y por un sinfín de cosas que muchas de ellas nos parecerían increíbles. Trabajé hace tiempo con una persona que estaba obsesionada con la limpieza. Esta persona gastaba mucho dinero en diferentes productos, incluso tenía algunos que no sabía como usarlos. Tenía una despensa entera llena de productos de limpieza. Otro caso es el de una persona que conocí, que tres años después de su separación no dejaba de mencionar a su pareja constantemente, la tenía en su pensamiento y nunca perdió la esperanza de que algún día volviera. Miraba sus fotos, hablaba repetitivamente de anécdotas y de recuerdos del pasado, incluso tenía una foto suya en la pantalla de inicio de su móvil. Otras veces vemos casos de un padre que en el pasado abandonó a la familia y el hijo vivió toda su vida con la obsesiva esperanza de volver a verlo.

¿Qué es lo que hace que una persona se vuelva obsesiva? Los motivos pueden ser muchos. En numerosos casos nos encontramos que la obsesión es un patrón de conducta heredado; en otros casos vemos que cuando se produce un xoc emocional, sobre todo en los niños, no hay una reacción rápida por parte de los padres para llevarlo a un profesional y poder tratarlo a tiempo; también nos encontramos con que se producen estados de manifestaciones emocionales y sentimentales, que da como consecuencia una insatisfacción o frustración y son emociones de las que no estamos dispuestos a renunciar. En las obsesiones se observa que la mente de la persona produce una idea u objetivo que entra en bucle. Este bucle es lo que hace que la conducta obsesiva sea tenaz y enfermiza ya que la persona no encuentra salida o no puede romper dicho bucle.


Ser consecuente significa
perseguir aquello que considero que me merezco,
pero también renunciar a lo que, por su naturaleza,
no puedo o no debo alcanzar.

IGC



Ilde García
Psicoterapeuta y profesor de taichí
T. 628 704 281

jueves, 12 de noviembre de 2015

PROYECCIONES

A veces, cuando tenemos que enfrentarnos a según que situaciones, nos vemos volcados a buscar la culpabilidad en el prójimo, a juzgarlo, a ofenderle incluso a denigrarlo. Es un mecanismo de defensa que nos sale automáticamente y sin pensar. Podemos pasarnos la vida hablando mal de los demás sin saber en el fondo por qué lo hacemos. Lo que no sabemos es que, sin darnos cuenta, estamos proyectando sobre los demás aquello que menos acepto de mi. La falta de madurez emocional hace que no seamos capaces de reconocer esas cualidades en nosotros mismos. La responsabilidad que conlleva el aceptar que YO soy realmente todo eso tan feo y malo que sale por mi boca dirigido hacia el otro, es muy grande para contigo mismo. Lao Tse dice en su obra Tao Te King que "conocer a los demás es sabiduría, pero que conocerse a si mismo es iluminación". Con esta frase, Lao Tse nos enseña la verdadera importancia que tiene el autoconocimiento y el trabajo de la madurez interior para lograrlo. No es fácil.

Una vez, con un paciente en consulta, se quejaba de lo irresponsable que eran algunos de sus trabajadores. Realmente no era para tanto pero los mal juzgaba, incluso como personas y no quería entender las cosas que ellos hacían en sus vidas privadas (no daré más detalles). Recuerdo que por aquel entonces yo tenía unas gafas sin cristales para tirar y, aprovechando la coyuntura, les puse un papel de celofán de color rojo. Cuando aquel paciente volvió a la siguiente sesión le pedí que se pusiera esas gafas y que me mirara. Le pregunté que cómo me veía y me dijo que de color rojo. Luego le puse a las gafas celofán de color verde y le pregunté lo mismo. Me respondió que me veía de color verde. Entonces le dije que si usaba gafas de colores todo lo vería impregnado con el color de esas gafas y se perdería la verdadera percepción de las cosas. Todas esas críticas y juicios representaban el color de sus gafas simbólicas. Cuando este hombre entendió que todas esas críticas no eran más que sus frustraciones del pasado hasta hoy, solo entonces pudo comprender por qué hacía lo que hacía y pudo corregirlo.

Un dicho oriental dice que <<Cuando me señales con el dedo acusador (el índice) mira bien con cuantos dedos te estás señalando a tí (con 3: meñique, anular y corazón), solo así sabrás a quién estás acusando realmente>>.







Ilde García
Psicoterapeuta y profesor de taichí
T. 628 704 281



miércoles, 11 de noviembre de 2015

LAS EJECUCIONES EN LOS SUEÑOS

Muchas veces los sueños son caprichosos y se nos presentan en unas formas muy extrañas. Hace unos días, una paciente me contaba el siguiente sueño:

Estoy haciendo cola. La cola va desde la calle y entra en una nave industrial. Sé y soy consciente de que me van a ahorcar allí. Aunque hay mucha gente delante de mi la cola va rápida. Llego a la horca y ya es mi turno. En ese momento me aparece el miedo y la angustia. Quiero morirme pero si la ejecución no se hace limpia y rápida puedo sufrir mucho. Tengo miedo a sufrir ese dolor. Antes de que me coloquen la cuerda en el cuello termina el sueño.

Cuando uno está a punto de sufrir una ejecución en sueños nos deberíamos de preguntar ¿qué es lo que más nos angustia en nuestra vida? o incluso ¿Qué es lo que más me mata? Hay que decir que cuando alguien pasa por una mala etapa, del tipo que sea, muchas veces no reconocemos conscientemente el malestar y nos pasa desapercibido. Por otra parte tiene mucho sentido que en este caso la ejecución sea un ahorcamiento y no un fusilamiento u otra forma. Entonces debería preguntarme ¿Qué es lo que más me ahoga en mi vida? En la horca aparece el elemento del cuello como parte anatómica de dolor y, cómo algunos ya sabréis, el cuello representa varias cosas pero en este caso, el centro de la comunicación y también es la articulación que me permite girar la cabeza para mirar en varias direcciones, es decir la capacidad para poder poner la intención desde varias perspectivas.

En este caso, el sueño de esta persona nos está diciendo que hay algo en su vida que la está ahogando, que le provoca sufrimiento, que no ve una salida a su problemática y no sabe como afrontarlo. Pero ¿qué es? Esto nos lo dice en entorno donde se encuentra la horca: en una nave industrial. La nave industrial representa un ámbito laboral; además está vacía, solo la horca, con lo que podemos concluir que, en este caso, la persona sufre una angustia y un ahogo debido a su situación laboral, no sabe como enfocarlo y hacia donde dirigir su solución. Hay muchas más cosas que nos dice el sueño pero esto ya me lo reservo para la paciente que tuvo este sueño.



Los sueños son el reflejo de la vida
Pero la vida también es el reflejo de los sueños
IGC



Ilde García
Psicoterapeuta y profesor de taichí
T. 628 704 281

jueves, 29 de octubre de 2015

LA MEDICINA ESTÁ EN TU MENTE

Hace muchas décadas, cuando el Tíbet aún no había sido invadido por la China Maoísta, el Dalai Lama le dijo a Mao en una de sus visitas:
-Nosotros no necesitamos vuestra nueva medicina. Todo lo que necesitamos para sanar está en nuestra mente-. El Dalai Lama nos dice (no solo él, muchos también han postulado esta idea) que si obras en consecuencia según los designios de tu corazón, tu cuerpo y tu mente se mantienen sanos y fuertes, pero si tu mente gobierna tu vida desoyendo a tu corazón entonces aparece la enfermedad.

Hace tiempo conocí el caso de un paciente que se estaba enfrentando a una decisión importante en su vida y tenía que elegir entre si aceptaba elegir un nuevo trabajo de 1.900 euros al mes, haciendo una labor que no le gustaba mucho, en una oficina con luz artificial, con un jefe demasiado exigente y con fama de puñetitas y con un horario desajustado a su vida; o bien quedarse en su trabajo actual de 1.100 euros, haciendo algo que le gusta y le llena, relacionándose con personas agradables que ya conocía y con unos horarios compatibles con su vida personal. Le pedí que hiciera un ejercicio de visualizarse en el nuevo lugar de trabajo. Tras unos minutos de introspección el paciente empezó a sentirse mal, mareado, empezó a somatizar pinchazos en el estómago y sufrió emocionalmente un vacío importante. Al abrir los ojos me dijo: -si, ha sido horrible pero es que el sueldo me puede dar una mayor libertad y no tener que preocuparme cada fin de mes por los recibos ni por nada-. Cuando las personas me preguntan ¿qué debo hacer? yo les respondo que no lo sé, que como decía el Dalai Lama tenemos que escuchar a nuestro corazón. Finalmente el paciente eligió dejar su trabajo y coger el nuevo. En mi modesta opinión creo que le pudo más el poder del sueldo que el poder de su talento. El nuevo jefe, el puñetitas, lo puso tres meses a prueba y nada más empezar somatizó un costipado que en tres días se convirtió en infección, expectoraba mucho y tuvo fiebre, vómitos y unas migrañas que no había tenido nunca. El hecho de estar más de dos semanas de baja no fue un buen comienzo para esta persona. Al final, el jefe puñetitas, al ver su pobre predisposición por tantos días de baja decidió no esperar a los tres meses de prueba y se deshizo de él. El cuerpo habló. Pasó de tener un trabajo que potenciaba su talento aunque con un sueldo justito a intentar una nueva gesta por un sueldo holgado y quedarse finalmente sin el uno y sin el otro. Después de mucho luchar, consiguió que lo readmitieran en su antiguo trabajo.

A veces, las conversaciones entre la mente y el corazón son como debates televisivos en los que casi siempre gana la mente. La verdadera valentía es hacer caso tu corazón que es el que te llevará a recuperar tu salud, tus fuerzas, tus ganas de seguir adelante y sobre todo tu libertad.

¿Cuántas cosas has hecho a lo largo de tu vida sin escuchar a tu corazón?



A veces la mente racional nos conduce a un paraíso
en el que nos convertimos en esclavos de las circunstancias

(Un buen amigo)



Ilde García
Psicoterapeuta y profesor de taichí
T. 628 704 281

martes, 27 de octubre de 2015

SOY EL CAMINO (2ª parte)

Como ya dije anteriormente "yo soy el camino" pero NO estoy en el camino, creo que esto quedó claro. Y ahora la pregunta que nos hacemos es "¿cómo hemos llegado al camino?". Lo que yo soy ahora siempre se sustenta en la situación anterior, y esta en la anterior, y así sucesivamente. Lo voy a poner con un ejemplo: mujer de 45 años, vive con su hijo de 15 años en un apartamento de 60 m2, divorciada y con un trabajo de 700 euros que consiguió gracias a un favor de amigas. Esta situación le provoca una serie de sentimientos como angustia, insatisfacción e incertidumbre; una serie de somatizaciones como depresiones, engordar, estreñimiento o hipertensión; una serie de pensamientos como "vaya mierda de vida", "no voy a salir de esta" o "todo está contra mi"; y una serie de conductas como alteraciones nerviosas, ira o rabia, antipatía, incluso desfachatez. Todo este cuadro hace que la vida de su hijo no sea precisamente un jardín de flores. Entonces observamos que esta mujer, cuando era adolescente y estudiaba en la secundaria era una persona alegre, vivaracha, simpática, comunicativa, participativa incluso altruista ¿Cómo ha pasado entonces una persona de una situación así a otra contraria? Volvamos al principio, situación actual, echemos un poco la vista atrás, 3 años antes. Esta mujer tenía un trabajo de 2000 euros pero su conducta ya era bastante negativa, en un ataque de rabia posiblemente provocada por una tensión muy fuerte explotó en una reunión con sus dos jefes y se vieron obligados a echarla por su conducta agresiva y destructiva además de su bajo rendimiento en el último año ¿Qué le provocaba era rabia y ese bajo rendimiento? una insatisfacción muy grande en su vida personal debido a un divorcio que la hundió emocionalmente ¿Que le provocó ese divorcio? que su marido se fuera con mujer 15 años más joven, guapa, alegre y activa y verse obligada a quedarse a vivir en el apartamento pequeño mientras su marido se quedó con el grande ¿Por qué su marido conoce a otra mujer? Porque su esposa nunca está en casa, trabaja muchas horas, no puede contar con ella, vuelve destrozada y los fines de semana no quiere ir a ningún sitio por un agotamiento extremo ¿Por qué trabaja tantas horas? Para pagar un buen colegio y una hipoteca muy elevada de un apartamento de alto standing en una zona muy buena de la ciudad ¿Por qué deciden vivir en una zona cara en lugar de en una zona media? Por que ven unas posibilidades económicas y sociales factibles de estar en una zona cara y llevar a su hijo a un colegio caro, al igual que algunos de sus amigos y conocidos ¿Cómo conoce a esos amigos y conocidos? Son amigos de juventud y todos se casaron en el mismo año. Parecen llevar vidas paralelas ¿Por qué se casan? Porque son felices, llevan unos años de relación, se aman, se desean, están contentos y desean formar una familia en un lugar bonito ¿Por qué salen juntos? Porque son del mismo grupo de amigos del instituto, se gustan, tontean, son felices, alegres, jóvenes, sin preocupaciones, divertidos y buenos estudiantes.

Esta mujer no puede decir nunca que está en un camino de insatisfacción sino que ella es el camino de la insatisfacción. Es decir que todo lo que hoy somos se sustenta en lo que sucedió ayer y lo que era ayer se sustenta en lo que fue anteriormente y así sucesivamente. Os invito a que reviséis los acontecimientos de vuestra vida, haciendo un viaje al pasado en cada etapa, para ir viendo dónde está el cruce de caminos que elegí y que me ha traído hasta mi situación actual.

Buen Dharma a todos


Ilde García
Psicoterapeuta y profesor de taichí
T. 628 704 281

lunes, 26 de octubre de 2015

SOY EL CAMINO (1ª parte)


¿Cuántas veces hemos escuchado la frase "Estoy en el camino"? Esta frase la decimos en muchos contextos: en el terapéutico, cuando estamos intentando solucionar un tema de salud; en el laboral, cuando estamos preparándonos para lograr un trabajo; en el familiar, cuando estamos construyendo algo nuevo en nuestro entorno, como empezar una relación, tener un hijo o dar un paso importante; es decir, que usamos esta frase cuando estamos en una transición entre dos estados, sea del tipo que sea, o con un objetivo concreto. Pero ahora imaginemos que vamos caminando por un camino, como si estuviésemos practicando "trekking". El camino es más o menos cómodo y tiene curvas, cambios de dirección, hay piedras, hay flores, hierbas y árboles, llueve o hace sol, hace pendiente o cuesta, hay más personas o voy solo, etc. El camino representa tu vida; las curvas podrían representar tu diferentes perspectivas de vida; las piedras representan las dificultades que me voy encontrando; la pendiente o la cuesta representa la facilidad o dificultad en general de tu vida; las flores, los árboles y las plantas podrían representar esos aspectos que hacen más agradable tu vida; las personas representaría tus relaciones. Y tú estás en ese camino. Entonces te dices "estoy en el camino". Quizás esto es un error muy común, creer que estamos en un camino. ¿No creéis que deberíamos decir "YO SOY EL CAMINO"? Porque todo forma parte del camino incluso yo, al igual que las condiciones del camino, al igual que las piedras, al igual que las plantas, todo forma parte del camino al igual que yo. No puedo verme como un invitado que visita el camino si no, jamás me veré como parte el camino. Si yo fuese un invitado quizás podría decirme "estoy en el camino", porque soy un elemento externo que viene a visitar al camino. Pero no, no soy ningún invitado ya que el camino también lo hago yo. A veces me pregunto ¿por qué estoy aquí? o ¿cómo he llegado hasta aquí? La respuesta es fácil, porque "el camino" de mi vida pasa por aquí.

(Continuará)


Es mejor seguir un camino completo que dos incompletos.
(Proverbio oriental)




Ilde García
Psicoterapeuta y profesor de taichí
T. 628 704 281

jueves, 22 de octubre de 2015

EL MIEDO TIENE NOMBRE

El miedo es un ente que tiene atemorizado a toda la sociedad. Pero ¿Qué hace que el miedo sea tan fuerte? los primeros síntomas del miedo suelen ser una incapacidad de discernir con toda confianza y una reacción física basada en la rigidez del cuerpo. Tanto la reacción mental como la física van en función del tipo de miedo y de la magnitud.

Recuerdo haber experimentado el miedo extremo en más de una ocasión y reconozco que es terrible. Hace muchos años siendo yo un adolescente fui al zoo con unos amigos de mi barrio. Recuerdo que cuando pasamos por delante de la jaula donde había una tremenda pantera negra le miré a los ojos y me quedé como hipnotizado. Esos fuertes barrotes de hierro salvaban el espacio de seguridad que había entre la pantera y yo. Ahí sabía que estaba a salvo mientras me decía a mí mismo que en un escenario natural, ese hecho acabaría con mi vida. Seguí embelesado mirándole a los ojos cuando la pantera abrió su enorme boca, me enseñó sus fauces y soltó un rugido tan grande que todo el lugar quedó ensordecido. Recuerdo todas las sensaciones: un escalofrío de dos mil voltios recorrió todo mi cuerpo, experimenté una sensación de muerte casi real, mi cuerpo quedó paralizado, mi mente quedó en blanco total y no os cuento cual fue la opinión de mi vejiga. Lo que más me llamó la atención en aquel momento fue que mi mente racional NO se dijo a sí misma, que la seguridad era absoluta y nada me podía pasar, mientras duró la reacción del miedo.

El miedo, como he dicho antes, es una reacción emocional que puede ser provocada por distintos motivos, pero en todos ellos aparece siempre el instinto de supervivencia. El motivo del miedo tiene una característica: que sea lo que sea que me provoque ese miedo, siempre es mucho más fuerte que yo, ya sea una fuerza real (elemento de poder) o ya sea una fuerza irreal (una creencia o criterio). Si voy caminando por un bosque, me encuentro con un oso adulto y el oso viene hacia mi con malas expectativas seguramente experimentaré el miedo porque el oso tiene dos superpoderes que yo no tengo: la superfuerza y una rapidez mayor, como la mayoría de animales salvajes. Luego está el miedo a una figura humana como a un padre o a una madre tiranos, o bien a la figura del jefe que acosa o que abusa de su poder. También está el miedo a una entidad de poder como a las medidas que puede tomar un banco o una suministradora de servicios, cuando no puedes pagar tus facturas, por una falta de trabajo. También nos encontramos con el miedo a entidades no físicas como son las creencias forjadas por las religiones como el temor a Dios o al demonio, creencias en los fantasmas u otras criaturas mitológicas.

En definitiva, el miedo es una emoción que tiene su origen en dos causas: una es principalmente en una educación basada en una conducta de miedo, que se transmite de padres a hijos y la otra en la aparición real del instinto de supervivencia. Cuando mis pacientes me preguntan -¿Cómo se supera el miedo?- yo les digo que hay miedos que se superan y otros que no: los miedos transmitidos tienen solución ya que esos miedos no son tuyos, pero el miedo debido a un instinto de supervivencia olvídate y disfruta de él o bien entrénate en un gimnasio hasta adquirir más fuerza que un oso y vencerlo.

Cuídate



Ilde García
Psicoterapeuta y profesor de taichí
T. 628 704 281

lunes, 19 de octubre de 2015

EL PARADIGMA MENTAL

A veces me pregunto a qué se debe el cómo pensamos. Muchas cuestiones de ponen de manifiesto cuando observamos a la sociedad en diferentes etapas de la historia. Cuál era el paradigma mental en el Egipto de los faraones, o en el Imperio Romano, o en la Edad Media, o en la Revolución Industrial, incluso hoy día. Pero la pregunta es ¿Por qué no entendemos hoy día la mentalidad de las sociedades en el pasado? La vemos, las estudiamos y las analizamos pero no nos podemos meter en la mente de aquellas personas y acabamos diciendo frases como -los antiguos egipcios creían que la diosa Isis...-, y no hay nada más lejano que eso ya que los antiguos egipcios no creían que la diosa Isis era o hacía las cosas que dicen que hacía, sino que lo afirmaban rotundamente ya que eso era así y no era una simple creencia, ya que "creencia" se refiere a dar un cierto crédito o valor a algo no comprobable. 

Pero si ahora nos trasladamos al periodo que va desde la Edad Media hasta la época de las colonizaciones vemos que cada dos por tres habían apariciones de vírgenes a pastores, a campesinos o a frailes. Pero ¿por qué hoy día nadie experimenta apariciones divinas? El paradigma mental no es el mismo. Hoy día la creencia divina en Occidente es muy floja a pesar de que siguen existiendo las creencias, pero no tienen la fuerza mental y emocional que había entonces. Hoy, el mundo tiene otras perspectivas: la economía mundial, la política, los desengaños sociales y su lucha, la corrupción, la información veloz, la globalización, el libre comercio, Internet, el trabajo desde casa y un largo etc. que esto jamás habría sido concebido ni entendido por ninguna sociedad en el pasado.

Después tenemos un ejemplo de paradigma mental en las sociedades precolombinas como la cultura maya, azteca, tolteca, inca, norteamericana y todas las culturas del nuevo continente. Dioses serpientes que descienden y ascienden en los equinoccios, calendarios que duran más de dos mil  y después todo se acaba ahí, juegos en los que los vencedores mueren honrosos ya que consideran la muerte como algo extraordinariamente grande y superior, montañas con forma de la silueta de algún dios, animales con connotaciones divinas y un largo etcétera. No es de extrañar que cuando los colonos cristianos conocieron a estas sociedades no supieran reaccionar de otro modo que no sea exterminándolos o con un gesto de majestuosa gracia convirtiéndolos al cristianismo, es decir obligándolos a aceptar el paradigma mental que éstos traían consigo.

Hoy yo me podría preguntar ¿Y por qué los colonos no dejaron tranquilos a los nativos con sus ideas, sus costumbres y su paradigma mental? Pues porque los colonos tenían una fuerte convicción de poseer la verdad absoluta, que esos nativos estaban en un camino equivocado, que la gran suerte para los nativos era que los colonos por fin habían aparecido por sus tierras y por lo tanto había que poner remedio rápido y efectivo para solucionar el tema de una mentalidad falsa, errónea, primitiva incluso engañada. Sí, ya sé que sueña un poco frívolo decirlo de esta manera pero siempre ha sido así. El paradigma mental de una sociedad en un tiempo siempre es diferente al de otra sociedad y en otro tiempo, pero lo peor no son las diferencias de mentalidad sino que el ser humano casi nunca ha tenido la capacidad de saber gestionar los paradigmas mentales de las otras culturas contemporáneas y, ni mucho menos, las del pasado.

La diferencia de paradigmas mentales casi siempre se ha resuelto con abusos, torturas, muerte y terror y solo porque la humanidad aún no se atreve a desarrollar la verdadera capacidad de amar y entender.

Nunca le pidas al fuego que moje ni al agua que arda.

Vive y deja vivir
Muere y deja morir



Ilde García
Psicoterapeuta y profesor de taichí
T. 628 704 281