miércoles, 16 de diciembre de 2015

EL MAR EN SUEÑOS

El mar siempre ha sido una gran inspiración para poetas, pintores y otros artistas. Pero el mar guarda muchos secretos y no me refiero a las profundidades marinas. El mar simboliza todo el mundo emocional de la persona, de hecho todo lo inconsciente, lo que no se ve, lo desconocido. Tan desconocido es el mar como el inconsciente. En la antigüedad las mitologías designaban a un dios del mar que tenía connotaciones emocionales muy fuertes, tanto para lo bueno como para lo malo. En Grecia, Poseidón tenía un carácter temperamental, pasional y casi siempre poco razonable. Su enfado era motivo de temibles tormentas marítimas con grandes olas que llegaban a hundir los barcos, que en ese momento navegaban por sus aguas. Cuando Poseidón se encontraba de buen humor y positivo era motivo de una gran creatividad y receptividad increíble.

En los sueños, los mares y océanos representa siempre nuestro mundo inconsciente, ese gran desconocido. Vernos solos en aquella "nada" inmensa de agua nos puede llevar a experimentar la gran soledad que sentimos en un momento de nuestra vida, aunque estemos rodeados de gente. La gran tormenta con enormes olas representa una agitación descomunal en nuestro interior: puede que estemos pasando por una época de tormento personal, a veces sentimental, a veces familiar y otras debido a graves problemas laborales. Las graciosas olas de la playa representan las oportunidades. Nuestro inconsciente nos guía hacia las muy deseadas oportunidades que siempre añoramos, pero casi nunca vemos a pesar de tenerlas delante. Una ola y otra y otra, son tantas oportunidades que aparecen y desaparecen.

Tanto el mar como el inconsciente son aspectos tan grandiosos, que la pequeñez que experimentamos haría que el ego se bajara de la poltrona, porque para el ego el mar solo es agua y nada más pero para el corazón el mar es TODO.


Las oportunidades que dejamos escapar
las aprovecha otro,
nada se pierde en la vida.

IGC



Ilde García
Psicoterapeuta y profesor de taichí
T. 628 704 281

lunes, 14 de diciembre de 2015

CAMBIAR ES MEJORAR

Cambiar no es fácil, dicen muchos. A mis años ya no voy a cambiar, dicen otros. A mi no me vas a cambiar, añaden otros. Cambiar es muy necesario ya que el cambio es la única verdad en el Universo y, por supuesto, en la naturaleza ya que todo cambia constantemente. Nos cuesta cambiar porque nos aferramos con insistencia a nuestras estructuras mentales sin saber en el fondo por qué. Cuando el ego se apodera de nuestro ser los cambios pueden esperar sentados, ya que el ego no te va a permitir que lo derroques de su poltrona. Pero cuando nos hacemos conscientes de que el cambio nos lleva a una sanación y a una nueva posición más abierta y más amorosa se produce una transformación muy importante en el camino de tu vida: se abren las oportunidades, se nos acercan más las buenas personas, la alegría se plasma en nuestro rostro. Y a eso lo llamamos magia. La magia del cambio. El que haya visto la película "El Cambio" de Wayne Dyer sabrá por qué. Pero reconozco, por experiencia, que cambiar no es fácil. A veces nos creemos que estamos cambiando y no es así, o a veces no nos damos cuenta y estamos cambiando. Pero ¿cómo se hace eso de cambiar? No es necesario un ritual de luna llena, de solsticio o de equinoccio, tampoco hay que tomar ninguna pócima magistral hecha con la sabiduría de un druida. Las personas tenemos dos herramientas muy importante para eso: en primer término LA CONCIENCIA para darnos cuenta de lo que sucede en nuestra vida, y después LA VOLUNTAD para llevarlo a cabo. Cuando voluntad y conciencia trabajan juntas, algo mágico sucede en tu vida y es entonces cuando apreciamos los grandes tesoros de que disponemos y que nadie jamás nos podrá quitar.


La mejor medicina del mundo
está dentro de ti, en tu mente

Dalai Lama



Ilde García
Psicoterapeuta y profesor de taichí
T. 628 704 281

domingo, 6 de diciembre de 2015

EL PODER DE LA VERDAD

Hace mucho tiempo, en la antigüedad, vivía un príncipe que, a pesar de su juventud, fue proclamado rey tras la muerte de su padre. La corte protocolaria le obligaba a casarse para poder reinar, pero él pidió elegir a su manera a la joven que se convertiría en su Reina. A petición del nuevo Rey, fueron convocadas todas las doncellas que quisieran optar a casarse. Allí se dieron cita marquesas, duquesas, hijas de políticos, doncellas de familias adineradas, alguna que otra princesa y también se permitió que alguna plebeya incluso aldeana pudiera ser candidata. El día de la convocatoria, el salón principal del castillo se llenó de chicas jóvenes con la esperanza de ser ellas las elegidas. Al llegar el rey al salón se hizo un gran silencio y éste les habló: -Como ya sabéis tengo que casarme para poder reinar, sois muchas pero solo una podrá reinar a mi lado. Mis ayudantes os entregarán una pequeña cajita cerrada. En ella se encuentra una semilla. Ahora os marcharéis a vuestras casas y tenéis un mes para plantarla y cuidarla. Quién consiga la planta más hermosa, esa será mi Reina-.
Todas las jóvenes marcharon con la idea de cuidar su planta. Pasado el plazo el Rey volvió a convocar a todas las doncellas. Cada una apareció con una planta a cual más hermosa: flores rojas, amarillas, hojas brillantes, plantas preciosas y muchas de una majestuosidad increíble. Cuando estaban a punto de cerrar las puertas del salón para que el Rey empezara a valorar el resultado de las plantas, llegó in-extremis una aldeana con las manos vacías. El Rey la observó y ordenó que pasara la primera para hablar con ella. La campesina muerta de miedo por el ridículo avanzó lentamente acompañada de un soldado de la corte. Al llegar a la tribuna el Rey le preguntó: -¿Dónde está tu planta?-
-No tengo planta -respondió tímidamente.
-¿Qué hiciste con la semilla que te entregué?
-La planté y la regué. Al ver que no salía el brote la cambié de tierra. La aboné y no salía el brote. La puse al sol y al aire pero tampoco. Ha sido inútil. No he sido capaz de hacer crecer una simple planta. No tengo planta.
El Rey se dirigió a toda la corte y dijo con una gran sonrisa: -¡Ya tengo una Reina!
La gente se extrañó, se miraban, cuchicheaban y luego el Rey prosiguió: -Las semillas que os di eran estériles así que no podían dar flores de ningún tipo ni nada. Ella ha sido la única persona capaz de ser sincera.

Aunque veamos a mucha gente llegar a puestos altos a base de mentiras, traiciones y triquiñuelas, nada nos llevará más alto que la sinceridad.



Las mentiras tienen las patas muy cortas

Dicho popular



Ilde García
Psicoterapeuta y profesor de taichí
T. 628 704 281

viernes, 4 de diciembre de 2015

LA VALOR DE SER TÚ

Erase una vez un hombre joven que gozaba de una buena salud y una alegría que lo definía como persona. Le encantaba el deporte, cada día salía a correr y se estaba preparando para las pruebas que hace el equipo olímpico nacional. El deporte era su vida. Lo amaba más que a nada en el mundo. Un día cogió su moto para dirigirse a un entrenamiento y en una rotonda se le cruzó un vehículo que no respetó el "ceda el paso" y se lo llevó por delante. A pesar del golpe este hombre sobrevivió pero quedó en una silla de ruedas para siempre. Entró en un estado de depresión profunda y la vida empezó a carecer de sentido. La tristeza se apoderó de su alma incluso le cambió la cara. No era el mismo. Un día soleado se encontraba en la terraza de una cafetería cuando coincidió con un conocido, al que hacía tiempo que no veía. Se saludaron y ambos empezaron a hablar de sus cosas:
-Supe de tu accidente. Lo siento mucho.
-No sé qué hacer con mi vida. Todo me parece un completo sinsentido.
-¿No hay nada que hacer?
-No. He ido ya a muchos médicos y todos coinciden en lo mismo. No puedo correr, mi sueño en el equipo olímpico se ha desvanecido, esta era mi vida y ahora ya no me queda nada, es tan injusto, la vida es injusta.
Después de un rato de largos lamentos con alguna lágrima derramada por la emoción, al amigo de repente le cambió la cara. Lo miró y tomándolo del brazo le dijo: -No todo el mundo lo tiene todo, ni siquiera los ricos lo tienen todo. Siempre hay carencias del tipo que sea ¿Y si en lugar de quejarte y de añorar lo que no tienes, te centras y potencias lo que tienes? Busca en ti ya que seguro que, a pesar de estar en esa silla de ruedas, tienes algo que potenciar.
Se despidieron y aquella conversación acabó ahí. Un año después el azar quiso que se reencontraran en aquella misma cafetería. Se saludaron y el minusválido le dijo con alegría: -No sabes como ha cambiado mi vida.
-¿Qué ha sucedido?
-Después de nuestra conversación el año pasado recapacité y medité mucho. Seguí tu consejo, usé y potencié lo que tengo: mis brazos. Ahora llevo una buena trayectoria en natación, empecé a entrenar a niños parapléjicos y me han llamado del equipo paralímpico. Ahora mis lágrimas son de alegría.

Nos pasamos la vida quejándonos de las cosas que no tenemos: posibilidades, trabajo, dinero, cariño, propiedades y qué sé yo cuántas cosas más. Pero nos olvidamos de todo lo que tenemos, no le sacamos partido, lo acabamos arrinconando porque ya no nos parece útil y se acaba por deshacer.


No envidies lo que no eres ni lo que no tienes
Disfruta y potencia lo que sí tienes
Que es más de lo que te parece.

IGC


Ilde García
Psicoterapeuta y profesor de taichí
T. 628 704 281

jueves, 3 de diciembre de 2015

DESTINO vs CAMINO

"Caminante son tus huellas el camino y nada más". Así empieza uno de los poemas más famosos de Antonio Machado, pero ¿qué quería decirnos el poeta? Es evidente ¿no? que el destino es algo que nos vamos construyendo paso a paso, que no estamos condicionados a un futuro del que dependemos, que no somos esclavos de nuestra circunstancia y sin embargo creemos lo contrario ¡qué triste! A veces nos vemos arrojados al pozo del destino sin la esperanza de salir, pero con la esperanza de que en ese pozo encontremos todo lo que nos satisface. Seamos realistas, al fin y al cabo es "un pozo". Cuando tenemos dos opciones en la vida algo nos lleva a escoger una y desechar la otra y entonces nuestra mente racional valora esa elección según lo que valga, según lo que me proporcione o según lo que más me convenga.

Muchas veces la opción que más nos conviene la podemos llegar a ver como la más diabólica, por lo tanto desecharla y llegar a un punto muy crítico. Este fue el caso de una persona que vino a mi consulta hace unos años, porque un miembro de su familia la maltrataba psicológicamente, la humillaba, la vejaba y la chantajeaba. Su vida era un infierno personal pero nunca movió un dedo porque era su responsabilidad. Por desgracia, y tras años de no saber nada de ella, supe por terceros que tuvo que ser ingresada en varias ocasiones en pabellones psiquiátricos por intentos de suicidio. 

Cuando alguien me pregunta: -tengo dos opciones ¿cuál escojo?-, yo siempre respondo lo mismo: -Haz el ejercicio, con los ojos cerrados, de visualizarte en ambas situaciones y escucha a tu corazón, él sabe lo qué es lo mejor para ti. Pero elige algo, nunca te quedes sin elección. Cuando elijo algo, si acierto me da satisfacción y si fallo me da experiencia; pero lo que no elijo me provoca siempre frustración.

Tenemos la misión de aprender a distinguir entre destino y camino. La diferencia es que en el destino soy ajeno a la responsabilidad que ello conlleva, mientras que en el camino soy yo quien decide cada paso que doy, hacia donde y con qué intensidad. O dicho de otra manera: el que vive en el destino es un "hijo de Dios", mientras que el que vive en el camino es un "adulto de Dios".


Hasta que el inconsciente no se haga consciente
El subconsciente seguirá dirigiendo tu vida
Y tú lo llamarás destino

Carl Gustav Jung (foto)


Ilde García
Psicoterapeuta y profesor de taichí
T. 628 704 281

miércoles, 2 de diciembre de 2015

COMPLEJO DE CULPA

Hace unos días estaba yo en mi sofá viendo una serie de TV de la que me considero un buen seguidor. En esta serie, que se desarrolla en un instituto, se ve como un alumno increpa, ofende y se burla de un profesor por su obesidad. El profesor está preocupado porque sabe que el chico, a pesar de ser de muy buena pasta, algo le atormenta en su interior y la burla por la obesidad del profesor no es más que el espejo de una frustración del chico. Hay que decir que el chico es homosexual y no se atreve a salir del armario, cosa que parece (en la serie) provocarle ciertas conductas inadecuadas. Esta conducta es antinatural ya que muchas veces volcamos nuestras frustraciones sobre las debilidades de las otras personas, cosa que no solo es injusto sino que podría dar origen a una homofobia. Al final del capítulo el padre del chico, que también es profesor en el instituto, recibe una llamada de teléfono de que el profesor obeso ha muerto por un infarto repentino. El chico, al saber la noticia, se queda vacío y perplejo. A partir de aquí puede suceder cualquier cosa, aunque la más común es el complejo de culpa en su mayor esplendorosidad ya que ahora, sí, ahora, este chico ya no tendrá nunca más la oportunidad de decirle al profesor obeso "lo siento, se me fue la olla, no volverá a ocurrir". Ahora, la mochila se llena con una carga innecesaria y evitable, pero ya es tarde. A este chico le toca cargar con ella toda su vida con reacciones somáticas de cualquier tipo y posiblemente, a la edad de 40 años tendrá la necesidad de empezar un proceso terapéutico.

La culpa es un compañero que aparece desde la incosciencia. Los actos la delatan, pero si no sabemos detectarla a tiempo, ésta podría marcar a cuchillo trazas en nuestra alma, que ni las lágrimas podrían llegar a cicatrizar. La vida es efímera. Todo se resuelve desde el respeto al prójimo en el momento presente. 


Ama hoy, respeta hoy, abraza hoy
Ya que posiblemente mañana
no tendrás esa oportunidad

IGC



Ilde García
Psicoterapeuta y profesor de taichí
T. 628 704 281

jueves, 26 de noviembre de 2015

MUNDO INTERIOR

El mundo exterior es el reflejo de nuestro interior. Esto, que parece una verdad absoluta, tiene un sentido cuando nos adentramos en el mundo de la meditación y de los sueños. Cuando nuestro mundo interior se desmorona, nuestro mundo exterior pone en marcha un mecanismo para maquillar la realidad. Es lo que se conoce como "engañarse a uno mismo". Este mecanismo consigue dibujar una visión de lo que me rodea con más vida, con más color, con esperanza incluso con un cierto valor; luego, por la noche nos vamos a dormir y en los sueños aparecen escenas deprimentes, oscuras, animales que dan miedo, edificios derruidos, nubes muy densas y todo un sinfín de simbología que nos muestran la verdadera cara del estado de nuestro ser. Reconocer que mi vida es un desastre puede representar un verdadero reto, ya que a nadie le gusta mostrar sus miserias personales. Pero vamos a darle la vuelta a toda esta película que se titula "Mis Miserias". En esos mismos sueños en los que aparecen esas escenas deprimentes, oscuras, animales que dan miedo, edificios derruidos, etc. siempre hay algún ingrediente que te da una clave importante. Esa clave es la que tenemos que explotar para darle la vuelta a todo. En un sueño que tuvo una persona que conozco me decía, que en su sueño aparecía una anaconda con una cabeza enorme, animal al que teme por sus cualidades salvajes. Trabajando con la simbología de esa anaconda conseguimos que viera la solución a sus "miserables problemas" de la vida. Todo un reto que además le sirvió para conocerse aún mejor.


 La solución es como mi nariz,
se encuentra tan cerca de mi
que apenas la vemos con los ojos.

IGC



Ilde García
Psicoterapeuta y profesor de taichí
T. 628 704 281

lunes, 23 de noviembre de 2015

NUNCA EMPEZAMOS DE CERO

Muchas veces oímos la frase "voy a empezar de cero", y realmente estamos tan hartos de todo lo que nos sucede y de sufrir las consecuencias de unas circunstancias tan negativas, que llega un momento en que tenemos la sensación de querer tirarlo todo por la borda y, en efecto, empezar de cero. Menos mal que solo es una sensación. Una circunstancia así, lo único que hace es hacerme reaccionar para coger las riendas de mi vida, que hasta ahora parecía que las llevaba un descerebrado sin identidad que hacía que mi vida fuese un infierno. Lo primero que tengo que hacer es analizar mi desastrosa situación y preguntarme cómo he llegado yo hasta aquí. A veces la vida nos lleva por un camino extraño y cuando nos queremos dar cuenta nos vemos inmersos en una situación llena de problemas de todo tipo. Una persona me dijo una vez: -si pudiera dar marcha atrás en el tiempo volvería al punto en que tomé aquella decisión, que solo me ha traído problemas, la cambiaría y seguiría por otro camino-. En aquel momento le dije: -Si pudieras volver atrás en el tiempo y cambiar aquella decisión ¿estás seguro que otro camino te habría llevado a la felicidad?

Muchos gurús nos dicen que las experiencias negativas son oportunidades para aprender, crecer y mejorar como persona, aunque el precio sea caro. Aunque queramos empezar de cero no se puede, solo empezamos de cero el día en que nacemos (y para la cultura de la reencarnación tampoco, todo es la consecuencia de una vida anterior). Pero tenemos que poner el límite en algún sitio. Mi circunstancia actual se sostiene en la situación anterior y ésta en la anterior y así sucesivamente, por lo que mi circunstancia actual da paso a mi situación futura inmediata y así sucesivamente para los tiempos venideros.
A veces deseo enfocarme en el futuro como algo o alguien diferente a lo que fui en el pasado, pero eso no puede ser ya que siempre soy el mismo. Sólo si cambio realmente actitudes del pasado, que me han llevado a situaciones complicadas, por otras actitudes más constructivas, solo así podré verme como realmente lo deseo. Así que saca de ti frases como "yo ya no voy a cambiar", "esto no es para gente como yo" o "yo no puedo hacer esto" y entiérralas o quémalas porque mientras estemos vivos podemos cambiar todo lo que creamos que debe ser cambiado.



Si tu forma de vida te ha llevado a un desastre
Cambia de vida y de pensamientos si deseas el éxito

IGC


Ilde García
Psicoterapeuta y profesor de taichí
T. 628 704 281

jueves, 19 de noviembre de 2015

OBSESIONES

La obsesión, según la definición que nos da el diccionario de la R.A.E., es una perturbación anímica producida por una idea fija, que con tenaz persistencia, asalta la mente.

Independientemente de su significado, las obsesiones no dejan de ser una conducta instintiva en la que una idea se acomoda en el sujeto haciéndose permanente y éste no tiene la capacidad para frenar dicha permanencia (de la idea) hasta que la concluye. Cuando la persona concluye la idea pueden pasar dos cosas: que se produzca una satisfacción pero solo hasta que se vuelve a instalar la siguiente idea, momento en que vuelve a empezar el proceso; o simplemente que no le suponga ninguna satisfacción a la persona.

Cuando hablamos de obsesiones nuestro pensamiento nos lleva a aquellos asesinos de las películas que no paran hasta matar a su presa; o también de enfermos mentales enamorados de una cantante o actriz a la que asedian y, que la policía descubre en su apartamento, que éste tenía mil fotos de la chica en sus paredes. La obsesión, como ya he comentado, es una conducta más o menos enfermiza, dependiendo del caso, que nos afecta a todos en mayor o menor grado, pero eso no implica que alguien tenga que llegar a acciones delictivas.

Las personas nos podemos obsesionar con muchas cosas: por el amor a otra persona, por la limpieza, por el orden, por el trabajo, por una antigua pareja, por temas de actualidad, por el sexo, por el dinero, por los bichos, por la comida, por los números y por un sinfín de cosas que muchas de ellas nos parecerían increíbles. Trabajé hace tiempo con una persona que estaba obsesionada con la limpieza. Esta persona gastaba mucho dinero en diferentes productos, incluso tenía algunos que no sabía como usarlos. Tenía una despensa entera llena de productos de limpieza. Otro caso es el de una persona que conocí, que tres años después de su separación no dejaba de mencionar a su pareja constantemente, la tenía en su pensamiento y nunca perdió la esperanza de que algún día volviera. Miraba sus fotos, hablaba repetitivamente de anécdotas y de recuerdos del pasado, incluso tenía una foto suya en la pantalla de inicio de su móvil. Otras veces vemos casos de un padre que en el pasado abandonó a la familia y el hijo vivió toda su vida con la obsesiva esperanza de volver a verlo.

¿Qué es lo que hace que una persona se vuelva obsesiva? Los motivos pueden ser muchos. En numerosos casos nos encontramos que la obsesión es un patrón de conducta heredado; en otros casos vemos que cuando se produce un xoc emocional, sobre todo en los niños, no hay una reacción rápida por parte de los padres para llevarlo a un profesional y poder tratarlo a tiempo; también nos encontramos con que se producen estados de manifestaciones emocionales y sentimentales, que da como consecuencia una insatisfacción o frustración y son emociones de las que no estamos dispuestos a renunciar. En las obsesiones se observa que la mente de la persona produce una idea u objetivo que entra en bucle. Este bucle es lo que hace que la conducta obsesiva sea tenaz y enfermiza ya que la persona no encuentra salida o no puede romper dicho bucle.


Ser consecuente significa
perseguir aquello que considero que me merezco,
pero también renunciar a lo que, por su naturaleza,
no puedo o no debo alcanzar.

IGC



Ilde García
Psicoterapeuta y profesor de taichí
T. 628 704 281

jueves, 12 de noviembre de 2015

PROYECCIONES

A veces, cuando tenemos que enfrentarnos a según que situaciones, nos vemos volcados a buscar la culpabilidad en el prójimo, a juzgarlo, a ofenderle incluso a denigrarlo. Es un mecanismo de defensa que nos sale automáticamente y sin pensar. Podemos pasarnos la vida hablando mal de los demás sin saber en el fondo por qué lo hacemos. Lo que no sabemos es que, sin darnos cuenta, estamos proyectando sobre los demás aquello que menos acepto de mi. La falta de madurez emocional hace que no seamos capaces de reconocer esas cualidades en nosotros mismos. La responsabilidad que conlleva el aceptar que YO soy realmente todo eso tan feo y malo que sale por mi boca dirigido hacia el otro, es muy grande para contigo mismo. Lao Tse dice en su obra Tao Te King que "conocer a los demás es sabiduría, pero que conocerse a si mismo es iluminación". Con esta frase, Lao Tse nos enseña la verdadera importancia que tiene el autoconocimiento y el trabajo de la madurez interior para lograrlo. No es fácil.

Una vez, con un paciente en consulta, se quejaba de lo irresponsable que eran algunos de sus trabajadores. Realmente no era para tanto pero los mal juzgaba, incluso como personas y no quería entender las cosas que ellos hacían en sus vidas privadas (no daré más detalles). Recuerdo que por aquel entonces yo tenía unas gafas sin cristales para tirar y, aprovechando la coyuntura, les puse un papel de celofán de color rojo. Cuando aquel paciente volvió a la siguiente sesión le pedí que se pusiera esas gafas y que me mirara. Le pregunté que cómo me veía y me dijo que de color rojo. Luego le puse a las gafas celofán de color verde y le pregunté lo mismo. Me respondió que me veía de color verde. Entonces le dije que si usaba gafas de colores todo lo vería impregnado con el color de esas gafas y se perdería la verdadera percepción de las cosas. Todas esas críticas y juicios representaban el color de sus gafas simbólicas. Cuando este hombre entendió que todas esas críticas no eran más que sus frustraciones del pasado hasta hoy, solo entonces pudo comprender por qué hacía lo que hacía y pudo corregirlo.

Un dicho oriental dice que <<Cuando me señales con el dedo acusador (el índice) mira bien con cuantos dedos te estás señalando a tí (con 3: meñique, anular y corazón), solo así sabrás a quién estás acusando realmente>>.







Ilde García
Psicoterapeuta y profesor de taichí
T. 628 704 281