martes, 18 de agosto de 2015

LA PSICONUTRICIÓN COMO TERAPIA








    Cuando comida y conducta se unen cruzamos una línea jamás comprendida hasta ahora. Alguien dijo hace mucho que "somos lo que comemos" pero entender el significado de esta frase parece quedarse un poco corto. No estoy diciendo que la gente no lo entienda, lo que digo es que esa simple y corta frase alberga todo un conocimiento extraordinario que casi siempre se escapa a nuestro entendimiento. En oriente, desde hace milenios, tienen muy claro y han explicado de forma sencilla, a través de la filosofía del yin y el yang, que los alimentos tienen una naturaleza que responde a esta teoría (si es que a esto podemos lo llamar teoría). Pero a pesar de entender qué alimentos son "yin" y cuáles son "yang" vamos a atrevernos a ir un poco más allá. Hace mucho tiempo leí en un libro de nutrición que había cuatro sabores básicos: dulce, salado, amargo y agrio. Tiempo después entendí que, de la misma manera que había alimentos con estos sabores, había también personas que respondían a estas conductas:
  • Una persona dulce se refiere a una persona cariñosa, cercana, seductora, amorosa o incluso llamativa.
  • Una persona salada se refiere a una persona, alegre, vivaracha, despierta, graciosa y muy comunicativa.
  • Una persona amargada nos dice que se trata de alguien triste, depresivo, llorón, ensimismado incluso chantajista.
  • Una persona agria nos habla de alguien enfadado, poco comunicativo, egoísta, incluso agresivo.

    No es necesario que el lector intente clasificarse en una de estas cuatro conductas arquetípicas, pensad que todo varía según los sucesos, según vaya la vida, según el momento, según las personas que nos rodean y puede que otros factores más. De hecho somos un poco de todo, aunque no nos guste reconocerlo. Un lama me contó una vez que a pesar de que somos de todo un poco nunca debemos de apartarnos de nuestra verdadera esencia, al fin y al cabo estas conductas son parte de la educación natural de las personas. Pero realmente somos personas humanas y fácilmente nos vemos vencidos por las emociones.

La comida es un indicativo muy claro de lo que realmente somos, ya que cada día nos llevamos al cuerpo muchas sustancias alimenticias, cada una con su ADN, que entra en simbiosis con el nuestro propio y ejerce un efecto a un nivel cuántico muy profundo.

La PSICONUTRICIÓN trabaja la relación entre conducta y alimentación, llega hasta la raíz del conflicto y nos indica su origen para poder asociar y entender el por qué de mis afecciones derivadas de la alimentación. Así después podemos trabajar la modificación de la conducta.

Buen provecho



Ilde García
Psicoterapeuta y nutricionista
M. 628 704 281
ildegarciachica@gmail.com
Facebook: https://wwwfacebook.com/ilde.garciachica
Mi blog: http://lamiradadelalechuza.blogspot.com.es/

jueves, 11 de junio de 2015

SOY UN ACTOR DE LA VIDA

Nacemos y ahí empieza una larga carrera de obstáculos. Cada día de nuestra vida suceden muchas cosas que van haciendo de nosotros una persona. Y cada día que pasa interactuamos con personas que dicen que nos quieren (los otros), pero que hay aspectos nuestros que no les gustan y entonces lo cambian; porque pueden, porque tienen ese poder, porque dejamos que lo hagan. Y poco a poco nos vamos convirtiendo en lo que "los otros" desean de nosotros. Es todo muy lento y sutil. No nos damos ni cuenta. Estamos inmersos en quedar bien, hacer lo correcto, no enfadar a "los otros", no cuestionar, no provocar y vamos moldeando nuestra conducta a imagen y semejanza de "los otros". Adquirimos, conductas de "los otros", adquirimos miedos de "los otros", adquirimos dejes de "los otros", adquirimos incluso gustos de "los otros", maneras de hablar, de comunicarnos, de relacionarnos incluso pronunciamos las mismas frases que siempre han pronunciado "los otros". Entonces te das cuenta de que la vida es una inmensa obra de teatro. Cada persona interpreta un personaje que no es él o ella. Cada papel es representado con una intensidad muy profunda en la que el actor o actriz entra tanto en el personaje que se cree que es su personaje. Entonces me pregunto ¿quién soy yo? la respuesta es fácil pero desagradable. Soy siempre el resultado de mucha gente que interactúa conmigo en mi vida, soy un poco de mis padres, de mis amigos, de mis profesores, de mis compañeros y de mis ídolos. Pero ellos son el resultado de los suyos. Y éstos de los anteriores. Y así hasta Adán y Eva o hasta el Big Bang, lo que cada uno guste. En el fondo todos deseamos que esta obra de teatro acabe, baje el telón, me pueda quitar el vestido del personaje que interpreto y pueda volver a casa a reencontrarme conmigo mismo. Pero para mucha gente su obra de teatro no acaba nunca en esta vida y tendrán que esperar a que caiga la última hoja en el calendario ¿Te has preguntado alguna vez cuántas veces te has enfadado por algo de la misma manera que se enfadan otros? ¿Por qué defiendes lo que defiendes? ¿Por qué respondes a veces "es que yo soy así"? ¿Cómo eres tú? ¿Eres el vestido que llevas? ¿Eres el papel que representas? A veces las personas me preguntan con algo de recelo ¿Y si descubro que no me gusta mi verdadero yo? Esta es una pregunta de justicia pero yo no puedo responder a eso. El verdadero yo está ahí esperándote, como los mil años que esperó el genio para ser liberado de la lámpara. Desandar ahora lo andado en el pasado es una gran conquista que vale la pena arriesgar. Volver a la pureza del ser del primer día en que nací debería ser la gran carrera de mi vida.


En esta vida el alma tiene como misión
conquistar al ser.


Ilde García
Psicoterapeuta
M. 628 704 281
ildegarciachica@gmail.com
Facebook: https://wwwfacebook.com/ilde.garciachica
Mi blog: http://lamiradadelalechuza.blogspot.com.es/

martes, 19 de mayo de 2015

ALGUIEN ME HABLA EN SUEÑOS

Nos vamos a dormir por la noche y empiezo a soñar. A pesar de las personas que aparecen en mis sueños es curioso que esas personas nos hablan, nos dicen cosas, interactuamos dialécticamente y tenemos conversaciones como si estuviéramos en la vida real. Con una salvedad, casi siempre, esa persona con la que soñamos y que nos está diciendo algo, en la vida real no nos diría lo mismo que en el sueño. A veces soñamos con un amigo, un familiar, un profesor, con la pareja, o con quien sea y nos dice algo, nos da un mensaje, un aviso, una indicación, nos cuenta una anécdota o incluso una insinuación y tomamos perfecta nota de la frase que oímos de esa persona. Nos despertamos por la mañana y aún tenemos presente esa frase y nos preguntamos ¿Qué habrá querido decir con eso? ¿Qué significa? ¿Cómo lo puedo interpretar? A veces tenemos la idea de que los mensajes son literales y estamos obligados a hacer lo que nos pide la persona del sueño y no, nada más lejos de eso. Imaginemos que una persona se nos acerca en un sueño y nos pide que nos tiremos de un décimo piso de altura ¿lo harías? Yo, desde luego que no. Habría que examinar a la persona que nos da el mensaje quién es, qué papel juega en mi vida, cuál es su campo de acción o su rol conmigo, también puede que no sea una persona conocida para mi, en todo caso tendría que averiguar su rol en el sueño. Aquí podríamos interpretar cuál es el ámbito o el área de nuestra vida al que se refiere el mensaje. Y luego viene el mensaje. Los mensajes suelen ser muy diversos. Una persona soñó con su profesora de Acupuntura que en el sueño le decía: -No hagas lo mismo que yo ya que tengo la exclusiva y no te lo van a aceptar-. Tras hacer el análisis del sueño con la persona vimos que en ese mensaje había una resistencia inconsciente a ejercer la Acupuntura a pesar de que le gustaba mucho y que a veces me decía que no sabía cómo resolver algunos temas. Otra persona me contaba que había soñado con su abuela ya fallecida y que le decía: -Nunca dudes como yo dudé de joven, eres capaz y lo harás muy bien-. Esta persona estaba embarazada y tenía muchas dudas de si lo iba a hacer bien como madre. Tras un análisis vimos cómo esa persona obtuvo ese mensaje para disipar sus dudas ya que su abuela, cuando de joven quedó embarazada, también dudó mucho y lo pasó muy mal. Y con ejemplos podríamos llenar una enciclopedia completa pero no lo vamos a hacer. Si me permitís un consejo tomad nota de los mensajes hablados que aparecen en vuestros sueños y podremos darle una interpretación lo más acertada posible.

Felices sueños.



Ilde García
Psicoterapeuta
M. 628 704 281
ildegarciachica@gmail.com
Facebook: https://wwwfacebook.com/ilde.garciachica
Mi blog: http://lamiradadelalechuza.blogspot.com.es/

miércoles, 13 de mayo de 2015

LOS ROBOS EN LOS SUEÑOS

"Estoy de regreso a mi casa y me encuentro que la puerta está abierta, alguien ha entrado y me habrán robado". Este sueño ya lo he escuchado más de una vez y lo curioso es que puede continuar de varias maneras:
1. "...Al entrar en la casa observo que me faltan cosas como la tele, el equipo de música y el ordenador".
2. "...Al entrar en la casa veo que el dinero que guardo en mi cajón no está".
3. "...Al entrar en la casa observo que no falta nada a pesar de que han entrado".
4. "...Al entrar en la casa me encuentro a los ladrones cogiendo mis cosas para llevárselas".


Incluso pueden haber otros finales. Pero ¿por qué me suceden estos sueños? ¿Qué me quieren decir? A veces se podría tratar de una obsesión por que me entren en casa a robar, pero como siempre debemos preguntar a nuestro soñador por esas reacciones que le ocurren en el sueño. Generalmente la persona suele visualizar el sueño y vivir un momento de angustia o ansiedad y puede estar hablándonos de que hay algo en su vida que le provoca esa angustia o ansiedad. Podría tratarse de una mala época de cualquier tipo como de relaciones, de trabajo o económica pero siempre relacionado con una sensación de pérdida de algo material. Dependiendo del caso el significado puede variar. Vamos a revisar los 4 supuestos vistos más antes, por ejemplo:

1. "...Al entrar en la casa observo que me faltan cosas como la tele, el equipo de música y el ordenador". Podría tratarse de una persona que pasa muchas horas delante de estos aparatos y está perdiendo mucho tiempo. En este caso sería un sueño que compensaría el exceso de horas de tele y ordenador por otras opciones más creativas que el soñador debería considerar.
2. "...Al entrar en la casa veo que el dinero que guardo en mi cajón no está". Podría tratarse de un exceso de preocupación por el dinero, debido a una sensación de tener más salidas que entradas de efectivo.
3. "...Al entrar en la casa observo que no falta nada a pesar de que han entrado". Podría tratarse de una inseguridad ya sea por relaciones tóxicas, por falta de trabajo o por cualquier otro motivo que genere inseguridad y la consiguiente ansiedad.
4. "...Al entrar en la casa me encuentro a los ladrones cogiendo mis cosas para llevárselas". Podría tratarse de una conducta de impotencia a no poder hacer nada cuando ves que estás perdiendo muchas cosas en tu vida.
No obstante una vez más volveré a insistir que en los sueños no hay verdades absolutas y que cada soñador junto a su sueño es un mundo independiente que debe trabajarse de forma personalizada. Trabajar los sueños como terapia es muy positivo para ver qué está sucediendo en nuestra vida y que conductas me están preocupando o incluso paralizando.

Felices sueños


Ilde García
T.: 628 704 281
ildegarciachica@gmail.com


viernes, 24 de abril de 2015

INTERVENIR O NO INTERVENIR

Intervenir o no intervenir, esa es la cuestión. Esa es la cuestión que me planteo cada día de mi vida desde que me levanto por la mañana hasta que me voy a dormir por la noche. Filosofía oriental u occidental. Soy un occidental practicando una filosofía oriental y me hago cada lío que a veces no sé por dónde salirme. Sin embargo observo a los orientales practicando la filosofía occidental y parece que les va bien, o eso creo yo. El Taoísmo nos enseña muchas cosas, entre ellas nos enseña a no intervenir (wu wei). El 2º verso del Tao Te King dice: "...el maestro actúa sin hacer y enseña sin decir. Las cosas surgen y él deja que vengan; Las cosas desaparecen y él deja que partan. El maestro tiene pero no posee, actúa mas no espera nada. Cuando termina su obra la olvida, por eso es imperecedera".

El Dr. Wayne Dyer menciona mucho al Tao en sus trabajos y deja claro que cuando no intervenimos las cosas fluyen de una manera más armónica. Mientras que la filosofía occidental se empeña en intervenir, manipular, gestionar, actuar, accionar y meter la mano para llevar a cabo los propósitos, la filosofía oriental incide en que cuando no se interviene de manera directa, ni se manipula, ni se gestiona, ni se actúa, ni se acciona ni se mete la mano el Tao va colocando las cosas en su lugar en el momento que realmente corresponde. El Tao es sabio, sabe cuando es el momento y sabe como llevarlo a cabo pero para eso necesitamos acoger en nosotros una cosa llamada PACIENCIA y desprendernos de nosotros otra cosa llamada EXPECTATIVAS. El hecho de no esperar absolutamente nada de las personas y de las situaciones está harto demostrado que evita problemas de estrés, de ansiedad y de nerviosismo, quizás unos de los males endémicos de nuestra sociedad.

Pero la pregunta que nos hacemos a veces es ¿cómo se puede compatibilizar la filosofía oriental con la sociedad occidental? A veces, con mis pacientes intento enseñar los beneficios de vivir si esperar, hacer sin actuar, enseñar sin decir, en definitiva SER sin HACER y los resultados son excelentes. Hace pocos días me fui con mi perro a pasear por la montaña, de dónde tomé la foto para este artículo, y en esto que observando la grandeza y majestuosidad de la Naturaleza me pregunté ¿Qué hace la Naturaleza para ser tan impresionante? y la respuesta fue fulminante: NO HACE NADA, la Naturaleza ES y NO HACE. Por eso es tan grande. Quizás deberíamos de empezar por algo tan sencillo como preguntarme ¿Qué puedo SER? en lugar de ¿Qué puedo HACER? El Tao no te garantiza la felicidad pero te da las claves para que seas feliz. El cómo lo hagas eso es siempre cosa tuya.



Ilde García
Psicoterapeuta y practicante taoísta
M. 628 704 281
ildegarciachica@gmail.com
Facebook: https://wwwfacebook.com/ilde.garciachica
Mi blog: http://lamiradadelalechuza.blogspot.com.es/

lunes, 13 de abril de 2015

EL CAMBIO

Hola a todos y todas:

Ayer vi la película “El cambio” del Dr. Wayne Dyer por cuarta vez y reconozco que cada vez que la veo la entiendo de manera diferente. Dyer menciona en varias ocasiones al Tao y a Lao Tse, pero también menciona el Evangelio y a Jesús. Pero lo realmente importante no son esas frases lapidarias que han realizado estos personajes a lo largo de la historia. El crecimiento de la persona va más allá del tiempo y de cómo todo lo que dijeron estos hombres se perpetúa a lo largo de la historia de la humanidad. Pero centrémonos en nuestros días por un momento: vivimos sumisos en una vorágine de acontecimientos sociales, unos señores nos dicen lo que tenemos que comprar y lo felices que seremos si compramos sus productos; otros señores nos dicen que nuestro país es modélico porque vivimos en una envidiable pero falsa democracia; otros nos dicen incluso de lo maravillosos que somos por consumir sus tóxicos alimentos; otros nos empujan a tener más y más y más. Pero eso no es lo peor de todo, lo peor es que las buenas personas, emocionalmente vulnerables y sometidas a una manipulación del deseo y la necesidad de comprar para ser feliz, de tener más para ser mejores, de competir para ser el mejor y recibir esos supuestos halagos por parte de gente que ni siquiera conoces, todo eso no es más que humo. Humo que provoca un cáncer psicoemocional muy fuerte. Después aparecen ciertos libros de autoayuda en los que se menciona cómo puedes atraer el dinero a mansalva, el coche de tu vida y una casa de ensueño, libros que más del 98% de las personas que lo leen descubren que a ellos no les funciona, que además te crean la necesidad de conseguir todo lo que estás envidiando y como no lo consigues porque a ti no te funciona te provoca una frustración y una ansiedad que se convierte en patología.
Wayne Dyer nos explica en “El cambio” cuál es la verdadera clave para lograr conquistar al ser, para ser lo que realmente somos, para hacer lo que realmente nos une al ser. Es tan sencillo pero a la vez parece tan inalcanzable ¿Cuántas veces te has dicho a ti mismo, me gustaría pintar, me gustaría escribir un cuento, me encantaría vivir en la Naturaleza, quisiera dedicarme a lo que me gusta o tan solo me gustaría bailar? Y sin embargo no lo hacemos ¿Te has preguntado alguna vez el por qué no escribes, no pintas, no vives en la naturaleza o no bailas? Vivimos con la premisa de que tenemos que sacarle partido a todo lo que hacemos y otra vez entramos en la rueda del hago para ganar, gano para tener y tengo para ser feliz pero no soy feliz ¿Sabes cuantas capacidades y talentos tenemos y que nos negamos a desarrollar? ¿Sabes que eres capaz de ser lo que aún no has descubierto que eres? Y, cómo dice Dyer en “El cambio” –Lo que en el amanecer de la vida era verdad en el atardecer se convierte en mentira-. Llegamos a los cuarenta años y nos preguntamos ¿Qué ha pasado en mi vida? ¿Por qué no soy feliz? ¿Por qué me siento frustrado? O también ¿Por qué nadie me enseñó a conocerme cuando yo era joven? ¿Por qué no me allanaron el camino para desarrollar mis capacidades? Quizás si me hubiesen dejado tranquilo, a mi ritmo, en mi dirección de vida, quizás hoy no necesitaría visitar a mi psicoterapeuta.


Todo nace del ser
El ser nace de la nada

Lao Tse




Ilde García
Psicoterapetuta
ildegarciachica@gmail.com
628 704 281

lunes, 16 de marzo de 2015

DIOSES Y DEMONIOS: ¿DENTRO O FUERA DE NOSOTROS?

Desde el principio de los tiempos el hombre ha proyectado sus creencias en seres sobrenaturales y estos seres han sido venerados o temidos: dioses, ángeles, demonios y un largo etcétera. Hay muchas preguntas que nos hacemos:
-¿Dónde acaba la evidencia y empieza la creencia?
-¿Dónde se alojan estos seres?
-¿Dónde viven?
-¿Están dentro de nosotros o fuera?
No voy a hacer un monólogo sobre teología básicamente porque no soy teólogo, pero sí que me gustaría darle un enfoque diferente. El hombre siempre ha temido a lo desconocido, eso es evidente. Sin embargo, desde aquellos Neanderthales hasta el día de hoy, parece que seguimos sin tener nada claro sobre los dioses y los demonios. Hay personas que dicen que ven a Dios, otros que se les aparece la Virgen, otros que están poseídos por el diablo y tantas reacciones relacionadas con toda la mundología mitológica de la creación. Dios vive en los cielos, el Diablo vive en los infiernos, Zeus vive en el Olimpo, Odín en Asghard.
Pero ahora, quizás deberíamos de plantearnos si estos seres, estos dioses, demonios y ángeles, son realmente seres ajenos a la humanidad que nos ayudan o nos complican la vida, o bien son aspectos propios de la persona, incluidos en la mundología individual del inconsciente personal y/o colectivo.
En psicología y en filosofía se habla muy a menudo de que tenemos un maestro interior. Se trata de un aspecto que tiene acceso al conocimiento y a la sabiduría, es decir, a informaciones que de manera consciente sería difícil acceder a ella. También se dice que tenemos a nuestro peor enemigo. Se trata de un aspecto que nos hace tropezar, equivocarnos, tomar la opción desacertada o elegir el camino equivocado. Por otra parte, cabe comentar que la psique humana es bastante compleja, por lo que la cantidad de aspectos, caracteres, yoes y egos, arquetipos y herencias adquiridas configuran una complicada interrelación entre todos estos aspectos psicológicos. A pesar de no haber dos personas exactamente iguales en el mundo todos estamos relacionados por aspectos comunes. Todos estos aspectos pueden suponer desde la clave del éxito hasta mi peor pesadilla. Cuando algo me gusta y lo disfruto, como conseguir un buen trabajo o un logro importante doy gracias a Dios, mientras que si tengo un mal día en que todo me sale mal digo que me han echado un mal de ojo o que llevo al diablo dentro. Pero siempre agradezco o echo la culpa a algo externo a mi. Quizás deberíamos pensar que, tanto en los logros como en las desgracias que suceden en nuestra vida, algo tenemos de responsabilidad.
Mientras le demos la responsabilidad a Dios de las cosas seguiremos siendo "hijos de Dios".
Cuando nos responsabilicemos de nuestros actos nos convertiremos en "adultos de Dios".




Ilde García
Psicoterapeuta
Colaborador Instituto AMI, Centre Positiva-Ment i Centre La Font de cardedeu
M. 628 704 281
ildegarciachica@gmail.com
Facebook: https://wwwfacebook.com/ilde.garciachica
Mi blog: http://lamiradadelalechuza.blogspot.com.es/

lunes, 16 de febrero de 2015

LAS CARGAS DE TU MOCHILA

Dice un cuento tibetano que iban caminando dos monjes camino del monasterio. Un monje viejo, el maestro y un monje joven, el discípulo. Caminaban bajo un silencio meditativo cuando escucharon no muy lejos de allí el llanto de una mujer. Atraídos por el dolor del llanto los monjes se acercaron hasta el río donde encontraron a una mujer joven llorando desconsoladamente. El maestro se acercó y le preguntó a la mujer: -¿Por qué lloras así?- a lo que la mujer le respondió -Lloro porque mi madre está muy enferma y tengo que ir a buscar al médico, que vive en la casa que hay al otro lado del río, pero no puedo cruzarlo. Si el médico no atiende a mi madre, se morirá-. Entonces el monje viejo tomó a lomos a la chica y avanzando lentamente pero con seguridad la consiguió dejar al otro lado del río. La chica agradecida por la ayuda continuó el camino a casa del médico mientras que el maestro regresó junto al discípulo y después continuaron camino al monasterio. Tras dos horas de caminar bajo un meditativo silencio el joven discípulo le dijo a su maestro: -Maestro, sabiendo como sabe que no debemos de tocar a las mujeres ¿por qué ha hecho eso?- Y el maestro le respondió tras un minuto de meditar la respuesta: -Yo la he cargado durante cinco minutos y tú llevas dos horas con ella a cuestas.

Preguntas:
¿Cuántas cargas del pasado llevas en tu mochila?
¿Cuánto tiempo hace que las llevas?
¿Qué daño te provocan esas cargas?
¿Conoces la relación entre tu dolencia y esas cargas?

Si tus respuestas han sido, muchas, mucho, mucho y no, entonces tienes un problema bastante grande. Un problema que seguramente compartes con el resto de la humanidad, pero no nos debería de consolar un argumento así.

Este pequeño cuento tan solo nos recuerda que hagas lo que hagas, tanto si está bien como si está mal, ya pertenece al pasado. y el pasado no existe, solo en nuestro recuerdo. Todos aquellos sucesos que acontecieron los almacenamos en forma de tormento, de rabia, de ira, de frustraciones y de traumas que nos provocan a nivel físico dolores de cervicales, de espalda, de rodillas, etc. y a nivel de conducta limitaciones y negatividades que nos impiden desarrollar nuestra vida como realmente quisiéramos. Y lo peor de todo es que aún quedan personas que sigan creyendo en que una pastilla milagrosa pueda curar un mal que llevamos arrastrando toda una vida.

Tu cuerpo contiene una sabiduría muy grande, solo tienes que escuchar lo que dice y sabrás qué te sucede, cuál fue el mal que te acechó en tu pasado y cómo solucionarlo ¿Te gustaría saber cómo se hace?




Ilde García
Psicoterapeuta
Colaborador Instituto AMI, Centre Positiva-Ment i centro Ámgeles de Mataró i Centre La Font de cardedeu
M. 628 704 281
ildegarciachica@gmail.com
Facebook: https://wwwfacebook.com/ilde.garciachica
Mi blog: http://lamiradadelalechuza.blogspot.com.es/

lunes, 2 de febrero de 2015

LA TEORÍA DEL ENANITO K-BRÓN

Con toda seguridad este título parecerá extraño, frívolo de incluso atrevido pero ¿de qué va esta teoría? ¿qué o quién es el susodicho enanito? y ¿Por qué es un k-brón? Bueno, para entender quién es el enanito voy a explicar en qué me baso para nombrarlo de esta manera. El enanito es un ser figurado que todos llevamos dentro. Es un boicoteador nato, siempre me está poniendo palos en las ruedas y no me permite desarrollarme como yo quisiera. En enanito ha conseguido con mucha paciencia sentarse en la poltrona principal de mi mente, tiene el control de los mandos de mi nave y él decide cómo, qué, cuándo y dónde. El enanito k-brón tiene la llave donde se guardan todos mis traumas, mis miserias, mis frustraciones y mis discapacidades más diversas y se auto-otorga el derecho a hacer uso de dicha llave cuando le apetece o le conviene. Él gobierna mi vida y llega un momento en que lo tengo que considerar mi mayor enemigo. A veces intento quitarlo de la poltrona pero no puedo, es más fuerte que yo y se agarra con tanta fuerza que no es posible. Incluso una vez planifiqué matarlo por la espalda pero me oye, me ve y me huele a mucha distancia. Tiene un sexto sentido muy desarrollado y no puedo hacer nada por quitármelo de encima. Hago ayunos y me envía un dolor de cabeza, hago deporte y me provoca una lesión inesperada, hago meditación y no me deja concentrar, procuro no enfadarme con los demás y me pone en situaciones para que me enfade, me intento amar más a mi mismo y acabo odiándome, cuido lo que como y hace que tenga más hambre, intento crecer como persona y me salen los antiguos roles, intento dominar mi ira y me sale la ira heredada. El enanito impide constantemente que supere mis temas traumáticos, impide que desarrolle mis capacidades, mi fracaso es su éxito ¡¡¡Estoy ya del enanito k-brón hasta la koronilla!!! Pero no debo enfadarme con él porque cada enfado es una pequeña batalla perdida y ya llevo muchas batallas perdidas. ¿Es o no es un boicoteador nato?
En el fondo el enanito k-brón es un aspecto mío, un "yo" que tiene esa naturaleza. Se puede desarrollar a través de la herencia familiar o de costumbres adquiridas a lo largo de la vida de toda persona. Pero cuando nos queremos dar cuenta ya es tarde. El enanito gobierna mi vida y su lema es "como me intentes sacar de aquí te boicoteo". En definitiva, que aunque no lo quiera reconocer yo soy el verdadero boicoteador de mi vida y no soy capaz de verlo. Pero ¿cómo podríamos ganar esta batalla al enanito k-brón? Es decir, ¿cómo podría yo conseguir todo lo que me propongo en la vida sin que ello me suponga un trauma, una decepción u otra frustración más? Y a veces las respuesta es más sencilla de lo que parece. Si luchar y batallar solo me ha traído derrotas y frustraciones vamos a probar lo contrario. Te propongo que lo primero que hagas sea una carta al enanito y le digas todo lo que quieras decirle. Parece fácil pero te vas a dar cuenta de que cuesta más de lo que parece, no obstante te invito a que lo hagas y ya verás lo liberador que es. Seguidamente prueba con no desafiarlo más, no batalles contra él, no intentes derrocarlo, como ya has podido comprobar él es más fuerte que tu. Haz un ejercicio de comprensión, de aceptación, de acercamiento, hazle saber que no deseas quitarle el poder. Él solo quiere seguir sentado en su poltrona y tú solo quieres superar tus conflictos personales. Se pueden hacer las dos cosas a la vez y así lo debe de saber el enanito. Alíate con él, que no se sienta excluido, colabora con él. Haz que interactúe contigo. Solo cuando aceptamos nuestras limitaciones, empezamos a superarlas. No obstante, la ayuda de un psicoterapeuta puede hacer de tu proceso personal un éxito.

Nota: La teoría del enanito k-brón surge como idea de personificar un aspecto psicológico de la persona. El enanito simboliza la preservación y continuidad de las frustraciones, traumas y temas que tenemos pendientes y de cómo éstas se aferran a nuestra vida. La poltrona simboliza el regio asentamiento de los temas pendientes.


Cuídate y elige desde el corazón



ILDE GARCÍA
Psicoterapeuta en transpersonal
Colaborador en Mataró con el Instituto A.M.I., Centro Positiva-Ment y Centro Ángeles
y en Cardedeu con Centre La Font
T. 628 704 281
https://www.facebook.com/ilde.garciachica
ildegarciachica@gmail.com

lunes, 26 de enero de 2015

EL HOMBRE DE LA CAPA NEGRA

El otro día soñé que me perseguía un hombre que vestía una capa negra, no le veía el rostro ya que estaba en la sombra y yo intentaba huir pero mis piernas pesaban tanto que casi no podía ni caminar. Fue angustioso. Al final decidí entregarme y me desperté de golpe. Menos mal, me dije, ha sido una pesadilla.
¿Cuantas veces habremos soñado con ese famoso hombre de la capa negra? Seguro que innumerables veces a lo largo de nuestra vida. Al irnos a dormir, abrimos la puerta de nuestro mundo inconsciente y nos encontramos con la sorpresa que un hombre al que no podemos identificar nos persigue obsesivamente. Pero vamos a imaginar, ahora, en pleno uso de nuestras facultades racionales, que ese hombre de la capa negra y al que no le veo la cara me persiguiera. Ahora, desde el escenario y como observador, en lugar de como protagonista del sueño, me hago estas preguntas: -¿Por qué es un hombre y no una mujer? ¿Por qué va de negro? ¿Por qué lleva una capa y no otra prenda de vestir? ¿Por qué no le veo la cara? ¿Cuáles son sus intenciones? ¿Por qué me persigue? ¿Por qué no me habla? ¿Por qué me atemoriza? ¿Por qué se obsesiona conmigo? Bueno ya, vale de hacer tantas preguntas que casi con toda seguridad no voy a poder responder o sí, si hago una interpretación profunda del sueño.
¿Qué simboliza en mis sueños ese hombre de la capa negra? Lo primero que me llama la atención es que ese hombre no sé quién es, no puedo ubicarlo o relacionarlo con nadie conocido. tampoco sé si es gordo o delgado, joven o viejo, guapo o feo, por lo tanto no puedo darle una identidad para hacerme una idea. El solo hecho de que no pueda identificarlo ya es motivo para inquietarme. Me persigue y no sé por qué, solo sé que viene tras de mi, sigue mis pasos y desconozco el motivo, por lo tanto ese desconocimiento es motivo de nuevo para inquietarme. No sé qué quiere de mi, desconozco sus intenciones, no sé si quiere hacerme daño o incluso matarme. Eso también es motivo para tener ansiedad. En definitiva, que me persigue alguien SIN IDENTIDAD, que no sé SUS INTENCIONES y que desconozco LO QUE ME ESPERA. Pero en estas tres cuestiones está siempre el DESCONOCIMIENTO de lo que hay y de lo que sucede: NO SÉ quién es, NO SÉ lo que quiere y NO SÉ lo que sucederá. NO SÉ, NO SÉ, NO SÉ. Si nos ceñimos al precepto básico de que todo lo que aparece en mis sueños es un aspecto mío, pues lo siento por los que pensaban mal sobre el pobre hombre de la capa negra pero sí, ese hombre de la capa negra es un aspecto tuyo. Se trata de un aspecto personal que tiene una utilidad muy grande. Aparece en mis sueños para decirme que hay mucha ansiedad escondida o evidente en mi vida debido a cosas que me suceden y que no puedo identificar ni sé por donde saldrá. Esto le pasó a una persona que en su vida le atemorizaba el fantasma de perder el trabajo y eso le provocó un grado muy alto de ansiedad y de miedo. Aunque también sucede mucho en momentos de tensión, de incertidumbre, de negatividad o de no saber lo que sucede en mi vida. Pero por supuesto, cada persona es un mundo y el hombre de la capa negra personal de cada uno debería de ser analizado individualmente, para llegar a una comprensión más profunda del sueño.

Felices sueños


ILDE GARCÍA
Psicoterapeuta en transpersonal
Colaborador en Mataró con el Instituto A.M.I., Centro Positiva-Ment y Centro Ángeles
y en Cardedeu con Centre La Font
T. 628 704 281
https://www.facebook.com/ilde.garciachica
ildegarciachica@gmail.com