lunes, 16 de marzo de 2015

DIOSES Y DEMONIOS: ¿DENTRO O FUERA DE NOSOTROS?

Desde el principio de los tiempos el hombre ha proyectado sus creencias en seres sobrenaturales y estos seres han sido venerados o temidos: dioses, ángeles, demonios y un largo etcétera. Hay muchas preguntas que nos hacemos:
-¿Dónde acaba la evidencia y empieza la creencia?
-¿Dónde se alojan estos seres?
-¿Dónde viven?
-¿Están dentro de nosotros o fuera?
No voy a hacer un monólogo sobre teología básicamente porque no soy teólogo, pero sí que me gustaría darle un enfoque diferente. El hombre siempre ha temido a lo desconocido, eso es evidente. Sin embargo, desde aquellos Neanderthales hasta el día de hoy, parece que seguimos sin tener nada claro sobre los dioses y los demonios. Hay personas que dicen que ven a Dios, otros que se les aparece la Virgen, otros que están poseídos por el diablo y tantas reacciones relacionadas con toda la mundología mitológica de la creación. Dios vive en los cielos, el Diablo vive en los infiernos, Zeus vive en el Olimpo, Odín en Asghard.
Pero ahora, quizás deberíamos de plantearnos si estos seres, estos dioses, demonios y ángeles, son realmente seres ajenos a la humanidad que nos ayudan o nos complican la vida, o bien son aspectos propios de la persona, incluidos en la mundología individual del inconsciente personal y/o colectivo.
En psicología y en filosofía se habla muy a menudo de que tenemos un maestro interior. Se trata de un aspecto que tiene acceso al conocimiento y a la sabiduría, es decir, a informaciones que de manera consciente sería difícil acceder a ella. También se dice que tenemos a nuestro peor enemigo. Se trata de un aspecto que nos hace tropezar, equivocarnos, tomar la opción desacertada o elegir el camino equivocado. Por otra parte, cabe comentar que la psique humana es bastante compleja, por lo que la cantidad de aspectos, caracteres, yoes y egos, arquetipos y herencias adquiridas configuran una complicada interrelación entre todos estos aspectos psicológicos. A pesar de no haber dos personas exactamente iguales en el mundo todos estamos relacionados por aspectos comunes. Todos estos aspectos pueden suponer desde la clave del éxito hasta mi peor pesadilla. Cuando algo me gusta y lo disfruto, como conseguir un buen trabajo o un logro importante doy gracias a Dios, mientras que si tengo un mal día en que todo me sale mal digo que me han echado un mal de ojo o que llevo al diablo dentro. Pero siempre agradezco o echo la culpa a algo externo a mi. Quizás deberíamos pensar que, tanto en los logros como en las desgracias que suceden en nuestra vida, algo tenemos de responsabilidad.
Mientras le demos la responsabilidad a Dios de las cosas seguiremos siendo "hijos de Dios".
Cuando nos responsabilicemos de nuestros actos nos convertiremos en "adultos de Dios".




Ilde García
Psicoterapeuta
Colaborador Instituto AMI, Centre Positiva-Ment i Centre La Font de cardedeu
M. 628 704 281
ildegarciachica@gmail.com
Facebook: https://wwwfacebook.com/ilde.garciachica
Mi blog: http://lamiradadelalechuza.blogspot.com.es/

lunes, 16 de febrero de 2015

LAS CARGAS DE TU MOCHILA

Dice un cuento tibetano que iban caminando dos monjes camino del monasterio. Un monje viejo, el maestro y un monje joven, el discípulo. Caminaban bajo un silencio meditativo cuando escucharon no muy lejos de allí el llanto de una mujer. Atraídos por el dolor del llanto los monjes se acercaron hasta el río donde encontraron a una mujer joven llorando desconsoladamente. El maestro se acercó y le preguntó a la mujer: -¿Por qué lloras así?- a lo que la mujer le respondió -Lloro porque mi madre está muy enferma y tengo que ir a buscar al médico, que vive en la casa que hay al otro lado del río, pero no puedo cruzarlo. Si el médico no atiende a mi madre, se morirá-. Entonces el monje viejo tomó a lomos a la chica y avanzando lentamente pero con seguridad la consiguió dejar al otro lado del río. La chica agradecida por la ayuda continuó el camino a casa del médico mientras que el maestro regresó junto al discípulo y después continuaron camino al monasterio. Tras dos horas de caminar bajo un meditativo silencio el joven discípulo le dijo a su maestro: -Maestro, sabiendo como sabe que no debemos de tocar a las mujeres ¿por qué ha hecho eso?- Y el maestro le respondió tras un minuto de meditar la respuesta: -Yo la he cargado durante cinco minutos y tú llevas dos horas con ella a cuestas.

Preguntas:
¿Cuántas cargas del pasado llevas en tu mochila?
¿Cuánto tiempo hace que las llevas?
¿Qué daño te provocan esas cargas?
¿Conoces la relación entre tu dolencia y esas cargas?

Si tus respuestas han sido, muchas, mucho, mucho y no, entonces tienes un problema bastante grande. Un problema que seguramente compartes con el resto de la humanidad, pero no nos debería de consolar un argumento así.

Este pequeño cuento tan solo nos recuerda que hagas lo que hagas, tanto si está bien como si está mal, ya pertenece al pasado. y el pasado no existe, solo en nuestro recuerdo. Todos aquellos sucesos que acontecieron los almacenamos en forma de tormento, de rabia, de ira, de frustraciones y de traumas que nos provocan a nivel físico dolores de cervicales, de espalda, de rodillas, etc. y a nivel de conducta limitaciones y negatividades que nos impiden desarrollar nuestra vida como realmente quisiéramos. Y lo peor de todo es que aún quedan personas que sigan creyendo en que una pastilla milagrosa pueda curar un mal que llevamos arrastrando toda una vida.

Tu cuerpo contiene una sabiduría muy grande, solo tienes que escuchar lo que dice y sabrás qué te sucede, cuál fue el mal que te acechó en tu pasado y cómo solucionarlo ¿Te gustaría saber cómo se hace?




Ilde García
Psicoterapeuta
Colaborador Instituto AMI, Centre Positiva-Ment i centro Ámgeles de Mataró i Centre La Font de cardedeu
M. 628 704 281
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lunes, 2 de febrero de 2015

LA TEORÍA DEL ENANITO K-BRÓN

Con toda seguridad este título parecerá extraño, frívolo de incluso atrevido pero ¿de qué va esta teoría? ¿qué o quién es el susodicho enanito? y ¿Por qué es un k-brón? Bueno, para entender quién es el enanito voy a explicar en qué me baso para nombrarlo de esta manera. El enanito es un ser figurado que todos llevamos dentro. Es un boicoteador nato, siempre me está poniendo palos en las ruedas y no me permite desarrollarme como yo quisiera. En enanito ha conseguido con mucha paciencia sentarse en la poltrona principal de mi mente, tiene el control de los mandos de mi nave y él decide cómo, qué, cuándo y dónde. El enanito k-brón tiene la llave donde se guardan todos mis traumas, mis miserias, mis frustraciones y mis discapacidades más diversas y se auto-otorga el derecho a hacer uso de dicha llave cuando le apetece o le conviene. Él gobierna mi vida y llega un momento en que lo tengo que considerar mi mayor enemigo. A veces intento quitarlo de la poltrona pero no puedo, es más fuerte que yo y se agarra con tanta fuerza que no es posible. Incluso una vez planifiqué matarlo por la espalda pero me oye, me ve y me huele a mucha distancia. Tiene un sexto sentido muy desarrollado y no puedo hacer nada por quitármelo de encima. Hago ayunos y me envía un dolor de cabeza, hago deporte y me provoca una lesión inesperada, hago meditación y no me deja concentrar, procuro no enfadarme con los demás y me pone en situaciones para que me enfade, me intento amar más a mi mismo y acabo odiándome, cuido lo que como y hace que tenga más hambre, intento crecer como persona y me salen los antiguos roles, intento dominar mi ira y me sale la ira heredada. El enanito impide constantemente que supere mis temas traumáticos, impide que desarrolle mis capacidades, mi fracaso es su éxito ¡¡¡Estoy ya del enanito k-brón hasta la koronilla!!! Pero no debo enfadarme con él porque cada enfado es una pequeña batalla perdida y ya llevo muchas batallas perdidas. ¿Es o no es un boicoteador nato?
En el fondo el enanito k-brón es un aspecto mío, un "yo" que tiene esa naturaleza. Se puede desarrollar a través de la herencia familiar o de costumbres adquiridas a lo largo de la vida de toda persona. Pero cuando nos queremos dar cuenta ya es tarde. El enanito gobierna mi vida y su lema es "como me intentes sacar de aquí te boicoteo". En definitiva, que aunque no lo quiera reconocer yo soy el verdadero boicoteador de mi vida y no soy capaz de verlo. Pero ¿cómo podríamos ganar esta batalla al enanito k-brón? Es decir, ¿cómo podría yo conseguir todo lo que me propongo en la vida sin que ello me suponga un trauma, una decepción u otra frustración más? Y a veces las respuesta es más sencilla de lo que parece. Si luchar y batallar solo me ha traído derrotas y frustraciones vamos a probar lo contrario. Te propongo que lo primero que hagas sea una carta al enanito y le digas todo lo que quieras decirle. Parece fácil pero te vas a dar cuenta de que cuesta más de lo que parece, no obstante te invito a que lo hagas y ya verás lo liberador que es. Seguidamente prueba con no desafiarlo más, no batalles contra él, no intentes derrocarlo, como ya has podido comprobar él es más fuerte que tu. Haz un ejercicio de comprensión, de aceptación, de acercamiento, hazle saber que no deseas quitarle el poder. Él solo quiere seguir sentado en su poltrona y tú solo quieres superar tus conflictos personales. Se pueden hacer las dos cosas a la vez y así lo debe de saber el enanito. Alíate con él, que no se sienta excluido, colabora con él. Haz que interactúe contigo. Solo cuando aceptamos nuestras limitaciones, empezamos a superarlas. No obstante, la ayuda de un psicoterapeuta puede hacer de tu proceso personal un éxito.

Nota: La teoría del enanito k-brón surge como idea de personificar un aspecto psicológico de la persona. El enanito simboliza la preservación y continuidad de las frustraciones, traumas y temas que tenemos pendientes y de cómo éstas se aferran a nuestra vida. La poltrona simboliza el regio asentamiento de los temas pendientes.


Cuídate y elige desde el corazón



ILDE GARCÍA
Psicoterapeuta en transpersonal
Colaborador en Mataró con el Instituto A.M.I., Centro Positiva-Ment y Centro Ángeles
y en Cardedeu con Centre La Font
T. 628 704 281
https://www.facebook.com/ilde.garciachica
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lunes, 26 de enero de 2015

EL HOMBRE DE LA CAPA NEGRA

El otro día soñé que me perseguía un hombre que vestía una capa negra, no le veía el rostro ya que estaba en la sombra y yo intentaba huir pero mis piernas pesaban tanto que casi no podía ni caminar. Fue angustioso. Al final decidí entregarme y me desperté de golpe. Menos mal, me dije, ha sido una pesadilla.
¿Cuantas veces habremos soñado con ese famoso hombre de la capa negra? Seguro que innumerables veces a lo largo de nuestra vida. Al irnos a dormir, abrimos la puerta de nuestro mundo inconsciente y nos encontramos con la sorpresa que un hombre al que no podemos identificar nos persigue obsesivamente. Pero vamos a imaginar, ahora, en pleno uso de nuestras facultades racionales, que ese hombre de la capa negra y al que no le veo la cara me persiguiera. Ahora, desde el escenario y como observador, en lugar de como protagonista del sueño, me hago estas preguntas: -¿Por qué es un hombre y no una mujer? ¿Por qué va de negro? ¿Por qué lleva una capa y no otra prenda de vestir? ¿Por qué no le veo la cara? ¿Cuáles son sus intenciones? ¿Por qué me persigue? ¿Por qué no me habla? ¿Por qué me atemoriza? ¿Por qué se obsesiona conmigo? Bueno ya, vale de hacer tantas preguntas que casi con toda seguridad no voy a poder responder o sí, si hago una interpretación profunda del sueño.
¿Qué simboliza en mis sueños ese hombre de la capa negra? Lo primero que me llama la atención es que ese hombre no sé quién es, no puedo ubicarlo o relacionarlo con nadie conocido. tampoco sé si es gordo o delgado, joven o viejo, guapo o feo, por lo tanto no puedo darle una identidad para hacerme una idea. El solo hecho de que no pueda identificarlo ya es motivo para inquietarme. Me persigue y no sé por qué, solo sé que viene tras de mi, sigue mis pasos y desconozco el motivo, por lo tanto ese desconocimiento es motivo de nuevo para inquietarme. No sé qué quiere de mi, desconozco sus intenciones, no sé si quiere hacerme daño o incluso matarme. Eso también es motivo para tener ansiedad. En definitiva, que me persigue alguien SIN IDENTIDAD, que no sé SUS INTENCIONES y que desconozco LO QUE ME ESPERA. Pero en estas tres cuestiones está siempre el DESCONOCIMIENTO de lo que hay y de lo que sucede: NO SÉ quién es, NO SÉ lo que quiere y NO SÉ lo que sucederá. NO SÉ, NO SÉ, NO SÉ. Si nos ceñimos al precepto básico de que todo lo que aparece en mis sueños es un aspecto mío, pues lo siento por los que pensaban mal sobre el pobre hombre de la capa negra pero sí, ese hombre de la capa negra es un aspecto tuyo. Se trata de un aspecto personal que tiene una utilidad muy grande. Aparece en mis sueños para decirme que hay mucha ansiedad escondida o evidente en mi vida debido a cosas que me suceden y que no puedo identificar ni sé por donde saldrá. Esto le pasó a una persona que en su vida le atemorizaba el fantasma de perder el trabajo y eso le provocó un grado muy alto de ansiedad y de miedo. Aunque también sucede mucho en momentos de tensión, de incertidumbre, de negatividad o de no saber lo que sucede en mi vida. Pero por supuesto, cada persona es un mundo y el hombre de la capa negra personal de cada uno debería de ser analizado individualmente, para llegar a una comprensión más profunda del sueño.

Felices sueños


ILDE GARCÍA
Psicoterapeuta en transpersonal
Colaborador en Mataró con el Instituto A.M.I., Centro Positiva-Ment y Centro Ángeles
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miércoles, 21 de enero de 2015

LOS SUEÑOS, SUEÑOS SON...

Dicen que los sueños, sueños son... Así acabó Calderón de la Barca su famoso poema "La vida es sueño" y hoy día sigue habiendo controversia sobre lo que quiere decir esa frase tan aparentemente sencilla.
Pero los sueños ¿qué son en realidad? ¿Son una muestra de nuestro mundo interior? ¿Son representaciones de nuestras frustraciones, deseos y anhelos? ¿Son mensajes de nuestro inconsciente? Podemos decir que los sueños son un poco todo eso y mucho más.
Nuestro increíble mundo inconsciente construye una pequeña obra de teatro y ahí aparece todo nuestro mundo reducido a una sola escena, nuestras emociones, nuestros sentimientos, nuestros anhelos, nuestras frustraciones, nuestras respuestas, nuestros éxitos y fracasos, nuestros pensamientos, nuestras conductas, nuestras capacidades y talentos y un larguísimo etcétera que es muy difícil resumir en pocas palabras.
Soñar es muy necesario ya que cuando soñamos la psique libera tensión acumulada. Cuando soñamos por las noches vemos escenas casi siempre muy difícil de comprender, incluso tan surrealista que nos parece mentira que nuestra mente pueda dibujar un marco como ese.
A veces las personas tienen sueños premonitorios pero ¿se puede predecir el futuro a través de los sueños? Esa pregunta es complicada ya que la psique tiene un alcance tan grande, que poder llegar según que niveles psíquicos requeriría de un entrenamiento mental muy complicado y duro. Lo que sí que podemos hacer a través de los sueños es mejorar nuestro futuro tan solo llegando a la comprensión profunda de su significado. Entender los sueños es llegar a un autoconocimiento profundo y tremendamente positivo ya que los mensajes ocultos que se esconden en los sueños es información de nuestro microcosmos personal. Mi YO.
Allí, a ese recóndito lugar de mi mente, a ese lugar al que no podré acceder jamás racionalmente, REPITO RACIONALMENTE, ahí es donde los sueños nos ofrecen la oportunidad de llegar.
¿Alguna vez te has preguntado 'por qué mi vida es un desastre'? o ¿Por qué tengo miedo de cosas tan cotidianas? o ¿Por qué tal fobia me paraliza? o ¿Por qué sufro depresiones de las que no sé ni como salir? y tantas preguntas que hacen referencia a que mi vida sea algo o muy desastrosa. Todo está en los sueños. Hazles caso. Anótalos en una libreta a modo de diario y a partir de ahí podemos empezar a trabajar con tus sueños y averiguar todo lo que en ellos se esconde.
Y permíteme un consejo, Nunca le tengas miedo a tus sueños sino todo lo contrario, ámalos porque salen de dentro de ti.

Que tengas dulces sueños


Ilde García
Psicoterapeuta transpersonal
Colaborador en Instituto A.M.I., Centro Positiva-Ment y Centro Ángeles de Mataró
Colaborador en Centre La Font de Cardedeu
Telf.: 628 704 281
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domingo, 15 de junio de 2014

¿QUIÉN ME VISTE A MI?

¿Qué somos? ¿Qué nos sucede hoy? ¿Por qué nos sentimos hoy de esta manera? La respuesta está en nuestro entorno pero sobre todo en nuestra ropa y nuestro abalorios. Hoy me he levantado por la mañana y mi gran dilema es: ¿Qué ropa me pongo? Y luego me digo: ¿Con qué puedo conjuntarlo?
Me dirijo al armario y a mis cajones y empiezo la "Impossible Mission" de elegir. Un pantalón, una falda, una blusa, una camiseta, una camisa, los colores, la combinación de estilos, una pulsera, un colgante. Me miro al espejo y me digo: espejito, espejito ¿estoy guapa-o esta mañana? Y el espejito te dice: -Anda ya, mira el reloj que se te hace tarde. Salimos de casa y aunque nadie te dice nada a todo el mundo le gusta como vas. Pero las dos grandes preguntas que nos hacemos los psicoterapeutas son:
-¿Por qué he elegido esta ropa, este conjunto, estos abalorios, que tan bien me sientan hoy?
-¿Quién me viste a mi?
Bueno, de largo es sabido que los colores y la ropa tienen una relación directa con varios aspectos míos: mi estado de ánimo, mi forma de ser, mis intenciones, mis frustraciones, etc... Cuando llega el momento de elegir la ropa mi inconsciente se pone en funcionamiento, aparecen mis necesidades que se ponen de manifiesto y elige un color para cada necesidad. Cada color atiende a una vibración emocional que se complementa o compensa una necesidad o un sentimiento. Los colores están relacionados con diferentes aspectos de la persona, así pues el rojo es la pasión y cuando tenga la necesidad de pasión me llamará el color rojo; el azul es la calma y cuando necesite calma en mi vida me llamará el color azul; el amarillo es la alegría y así hasta definir todo el espectro cromático. Muchos mitos de la literatura y del cine visten según las características de su conducta, así pues un personaje como el Conde Drácula que viste de negro, elegante, con una capa negra por fuera y forrada de rojo en su interior nos está diciendo que su conducta es muy profunda (color negro) por las profundas reflexiones que se va haciendo a sí mismo debido su dolor interior por el amor que frustró vida debido a la muerte prematura de su amada; y la pasión que siente por ella (color rojo del interior de la capa), pasión que lleva por dentro y que siente por ella con toda la fuerza de su alma. Bueno, habría muchísimo que hablar sobre este personaje, por supuesto, pero es un simple ejemplo de lo que simboliza la ropa que llevamos y los colores que usamos para definir nuestro estado de hoy.
Pregunta: -¿Quién me viste a mí?
Respuesta: -Mi inconsciente.

Que tengas un buen día


Ilde García Chica
Psicoterapeuta y Nutricionista
Colaborador del Instituto A.M.I. y Centro Positiva-Ment
ildegarciachica@gmail.com
T. 628704281

miércoles, 4 de junio de 2014

UN ENEMIGO LLAMADO DOLOR

El dolor, ese enemigo público con el que nadie desea encontrarse. El dolor no es fácil de definir ya que es una sensación incómoda y muy desagradable, por la que pasamos como consecuencia de un hecho o reacción. Y permitidme que os diga algo aunque me llaméis masoquista, pero a veces es necesario por muchos motivos. Tengamos en cuenta que el dolor, al igual que las patatas, se mide a kilos. No es lo mismo una molestia, que un dolor, que una contractura o que un pinzamiento.
  • El dolor se manifiesta cuando hacemos un sobreesfuerzo al mover muebles en casa, al trabajar levantando pesos fuertes o en la mayoría de trabajos físicos. Aquí se pone de manifiesto el dolor físico.
  • El dolor se manifiesta tras un choc emocional a causa de una mala noticia repentina que nos a cogido desprevenidos, como el fallecimiento de un ser querido, la ruptura de una pareja o el enfado debido a problemas familiares cercanos. Aquí se pone de manifiesto el dolor emocional.
  • El dolor se manifiesta tras el autoenfrentamiento psicológico que vivo en un proceso psicoterapéutico o de crecimiento personal. Aquí se pone de manifiesto el dolor psicoemocional.
A este último le vamos a hacer una mención especial. El dolor se manifiesta tras el autoenfrentamiento psicológico que vivo en un proceso psicoterapéutico o de crecimiento personal. Muchas son las personas que pasan por la consulta de un psicoterapeuta porque se sienten mal, deprimidos, sin fuerzas, sin ánimos, sin una salida evidente en su vida, etc. El proceso a veces no es fácil, es doloroso y en algunos casos hasta traumático. Siempre intento convencer a los pacientes que no han de ver al dolor en estos casos como la repetición de un sufrimiento sino como una expresión de liberación. MEJOR FUERA DE DENTRO. Y es que el dolor que se instaló en el pasado no duele como tal sino que se manifiesta en forma de síntomas. En el momento de moverlo de ese lugar para sacarlo al exterior, que se encuentra de bien como un marqués, es cuando lo padecemos como dolor. Repito, MEJOR FUERA QUE DENTRO. Nunca sabemos como se puede desarrollar ese dolor y que enfermedad nos tiene preparada, aunque ya me haya acostumbrado a vivir con ese síntoma que me ofrece.
Dicho de esta manera puede parecer que un paciente viene a una sesión de psicoterapia a sufrir y NADA MÁS LEJOS DE ESO. Un paciente viene a una sesión de psicoterapia a liberar esa carga emocional, que hace que no pueda conducir su vida con plena libertad. Pero el proceso requiere de trabajo, tiempo y paciencia con uno mismo.
 
No le tengas miedo al dolor psicoemocional y quítatelo ya de dentro.
 
Que tengas un buen día, sin dolor.
 
Ilde García
Psicoterapeuta y Nutricionista
Colaborador Instituto AMI y Centre positiva-Ment
T. 628 704 281

jueves, 22 de mayo de 2014

LAS MONTAÑAS EN SUEÑOS

Altas y majestuosas montañas aparecen en nuestros sueños. Tengo un sueño: me veo en una montaña caminando, la nieve se hunde ligeramente a mis pasos, empiezo a subir y cada vez me cuesta más, me fallan las piernas y me queda poco aliento, ya casi no me responden mis fuerzas y aun me falta mucho para llegar allá arriba, aunque no sé por qué quiero subir hasta allí.
 
 
¿Quién no ha tenido un sueño así o parecido? Las montañas en los sueños nos están hablando con bastante claridad sobre nuestros logros, las limitaciones, nuestras fuerzas y aquellas metas que ansiamos alcanzar. La dificultad con la que nos encontramos en el sueño subiendo una montaña es la misma dificultad con que nos encontramos ante un reto en nuestra vida. Aquí deberíamos preguntarnos ¿Qué reto estamos poniéndonos en nuestra vida y con que dificultades me estoy encontrando? Los detalles aparecerán en el sueño de forma simbólica, como siempre.
 
De hecho, la vida está llena de retos. Constantemente estamos sometidos a retos, unos más grandes y otros más modestos. Si el reto es modesto puede que en mi sueño aparezca una montaña fácil de subir, sin dificultades y me veré caminando con soltura y decisión. Si el reto de vida veo que me viene grande y aún así me empeño puede que en mi sueño aparecerá una montaña muy empinada, con nieve y viento, me veré cansado y me parecerá que la cima no llega nunca.
 
Algunas empresas se llevan a sus directivos (que muchos no han visto una montaña más que por televisión) a subir una de las más altas de su zona. En Catalunya se puso de moda hace un tiempo llevar a directivos a subir La Pica d'Estats, que con 3.143 metros de altitud es la más alta de Catalunya, y claro, casi ninguno llega al collado. También algunos intentan ascender el Aneto (3.404 mts.), punto más alto de la cordillera pirenaica, pero el resultado es el mismo, la mayoría no cruza el paso de Mahoma.
 
Y es que para subir una montaña solo necesitas dos cosas: dos piernas para caminar y un corazón para empujar. De la misma manera que en los retos de la vida necesitas ponerte en marcha diseñando y proyectando el logro y empujar con el corazón para llegar.
 
 
Ilde García
Psicoterapeuta y Nutricionista
Colaborador Instituto AMI y Centre positiva-Ment
T. 628 704 281

miércoles, 14 de mayo de 2014

EL CAMBIO COMO CAMINO DE VIDA


¿Qué es el cambio? Una mariposa extiende sus alas y todos quedamos maravillados de su colorido y de su esplendor. Vuela majestuosamente y se posa con una delicadeza extraordinaria sobre una flor. Sirve de inspiración a poetas, a amantes, a creadores y pequeños locos. Pero en ese momento nadie o casi nadie repara en la tesitura, de que pocos días atrás, esa espectacular manifestación de la Naturaleza era un insulso capullo agusanado, feucho y sin gracia. ¿Qué ha sucedido ahí en medio? Perece como si por aquel lugar pasaran por casualidad el Mago Merlín y la Hada Madrina, sacaran sus varitas mágicas y ¡¡Chas!! se produjera el milagro. El insulso gusano se ha convertido en una preciosa mariposa. Esta es la verdadera definición de CAMBIO o TRANSFORMACIÓN. Pero si tuviésemos que hacer un paralelismo entre el gusanito que se convierte en mariposa y nuestra vida, quizás estaríamos de acuerdo en que esa transformación se produce gracias a un proceso personal en el que, muchas veces, interviene la ayuda de un terapeuta (el Mago Merlín y/o la hada Madrina). Lejos de lo poético, observamos que todo en el Universo está en constante proceso de cambio. De hecho no hay nada que sea hoy igual que hace un tiempo, por mucho esfuerzo que empleemos en evitar los cambios, éste sucederá de forma natural. Pero en un proceso personal, es más difícil que el cambio se produzca rápidamente debido a las numerosas resistencias interiores. Muchos han hablado de los cambios y de las transformaciones y de sus enormes beneficios. Hasta los grandes cambian si quieren continuar camino. Me impresionó cuando leí el libro de "El Cambio" del Dr. Wayne Dyer. El mismo autor explica que después de escribir libros como "Las zonas erróneas", que ya tuvieron un gran éxito mundial, él mismo fue asaltado por la necesidad de un gran cambio y fue entonces cuando se dedicó a su obra "El Cambio". Y podríamos seguir dando ejemplos y más ejemplos que demostraran que los cambios son necesarios y terapéuticos. No obstante quién tiene la última palabra para cambiar y transformar tu vida en un camino eres TÚ.
 
Ilde García
Psicoterapeuta y Nutricionista
Colaborador Instituto AMI y Centre positiva-Ment
T. 628 704 281

miércoles, 30 de abril de 2014

UNA OLLA A PRESIÓN

¿Qué somos? Somos emociones. Todas las emociones. Nuestro ser es como un gran almacén dónde se acumulan todas las experiencias de nuestra vida. Cada experiencia lleva asociada una o varias emociones juntas. Las hay que son más intensas, aunque las hay que son más leves. Un día tuve el privilegio de trabajar con una persona, que contaba en su almacén personal de experiencias con un gran número de emociones (hasta aquí bien, como todo el mundo), pero estas emociones tenían la particularidad de que estaban reprimidas (bueno, como mucha gente) y él mismo me dijo: -es que me siento como una olla a presión-, después se acordó de que en más de una ocasión había soñado, casualmente, que se veía en una cocina con muchas ollas a presión echando humo. Si es que la mente es increíble ¿no creéis?

Son muchos los motivos que nos llevan a ser como una gran "olla a presión". La manifestación y expresión emocional, dentro de un contexto personal y equilibrado, puede ayudarnos a ir eliminando esos "malos humos" que se nos producen dentro de nosotros. Esa sensación de que "me arde el alma" o "me pone de los nervios", son síntomas de que algo se esta cociendo en nuestra olla interior y si no levantamos la válvula de escape, de la manera adecuada, puede que a nuestro cuerpo le dé por SOMATIZAR. Y cómo muchos de vosotros seguro que ya sabéis, quién somatiza esta ira es el HÍGADO. Gracias al hígado, que amortigua la ira que sufrimos y manifestamos, nuestra alma está más o menos protegida, ya que éste absorbe toda la vibración rabiosa de esta conducta. Pero como todo en la vida, hay un límite y el hígado también lo tiene.
Si te sientes así ¿puedo hacerte dos preguntas?
1ª ¿Cómo es tu sentido del humor?  ¿Qué tiene que ver la rabia con el humor? Pues bien, así me enrabio, así lo compenso con mi sentido del humor.
2ª ¿Qué alimentos comes?  ¿Qué tiene que ver la rabia con la alimentación? Pues bien, así me enrabio, así lo compenso con los alimentos que me gustan.
Cuéntamelo y verás cual es el estado de tu hígado.
 
Feliz día
 
Ilde García
Psicoterapeuta y Nutricionista
Colaborador Instituto AMI y Centre positiva-Ment
T. 628 704 281